La Comunidad de Madrid ha rendido este viernes un emotivo homenaje a las víctimas del atentado terrorista perpetrado por ETA en la confluencia de las calles Juan Bravo y Príncipe de Vergara, al cumplirse 40 años de uno de los ataques más graves ocurridos en la capital.
El acto institucional ha estado encabezado por el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, quien ha realizado una ofrenda floral en el lugar exacto donde explotó el coche bomba que acabó con la vida de cinco agentes de la Guardia Civil y dejó once heridos, entre ellos civiles.
Un recuerdo que permanece cuatro décadas después
Durante el homenaje, García Martín ha subrayado la importancia de mantener viva la memoria de las víctimas, recordando que el paso del tiempo no borra la responsabilidad colectiva de honrar su recuerdo.
“Todos los españoles mantenemos con las víctimas del terrorismo una deuda permanente de memoria, justicia y dignidad”, ha afirmado el consejero, quien ha insistido en que ese compromiso debe permanecer firme frente al olvido.
El atentado, ocurrido hace cuatro décadas en pleno corazón de Madrid, dejó una profunda huella en la sociedad española, no solo por la violencia del ataque, sino también por su impacto en la seguridad y la convivencia en la ciudad.
Un compromiso institucional “inquebrantable”
El representante del Gobierno regional ha reafirmado que la Comunidad de Madrid seguirá respaldando a las víctimas del terrorismo y a sus familias, destacando el papel de las instituciones en la preservación de la memoria histórica.
“El Gobierno regional ha estado y estará siempre a su lado, con firmeza, lealtad y un compromiso inquebrantable”, ha señalado.
Este tipo de actos, según han destacado fuentes institucionales, buscan no solo recordar a quienes perdieron la vida, sino también reivindicar los valores democráticos frente a la violencia terrorista.
Un atentado que marcó a Madrid
El ataque de ETA en Juan Bravo se produjo mediante la explosión de un coche bomba, una de las tácticas más utilizadas por la organización durante años, y dejó un balance trágico de cinco agentes fallecidos y once heridos, entre efectivos de la Guardia Civil y ciudadanos.
Cuatro décadas después, Madrid continúa recordando a las víctimas como parte de su memoria colectiva, en un ejercicio de reconocimiento que refuerza el rechazo social al terrorismo y la defensa de la convivencia.
Memoria, justicia y dignidad
El acto celebrado este 25 de abril se enmarca en la política de memoria impulsada por la Comunidad de Madrid, que busca mantener vivo el recuerdo de las víctimas y transmitir a las nuevas generaciones la importancia de no olvidar los episodios de violencia que marcaron la historia reciente de España.
La ofrenda floral, sencilla pero cargada de simbolismo, ha servido para rendir tributo a quienes perdieron la vida y para reafirmar un mensaje claro: la memoria de las víctimas del terrorismo sigue siendo un pilar esencial de la sociedad democrática.