El Ayuntamiento de Madrid ha autorizado el nuevo contrato de concesión para el tratamiento de residuos en la planta de Las Lomas, en el Parque Tecnológico de Valdemingómez, con un presupuesto de 614 millones de euros para los próximos 15 años. La medida forma parte de la estrategia municipal para reducir el uso de vertederos y avanzar hacia el objetivo europeo de vertido máximo del 10 % en 2035.
Según ha explicado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, esta infraestructura constituye la alternativa más sostenible hasta alcanzar el denominado vertido cero técnico, consolidando el proceso de modernización del sistema de gestión de residuos de la capital.
Inversión obligatoria de 100 millones para modernizar la planta
Uno de los pilares del contrato es la exigencia a la empresa concesionaria de invertir al menos 100 millones de euros para actualizar maquinaria, instalaciones y sistemas de control. El plan deberá incluir mejoras en:
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Equipos de clasificación y recuperación de materiales reciclables
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Sistemas de valorización energética mediante incineración
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Tecnologías de control de emisiones y protección ambiental
El objetivo es garantizar el funcionamiento de la planta durante los próximos 15 años en condiciones óptimas de seguridad y sostenibilidad.
Reducir el vertedero y aumentar la recuperación de materiales
El contrato establece tres grandes metas:
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Minimizar el envío de residuos a vertedero
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Incrementar la recuperación y reciclaje de materiales
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Aprovechar energéticamente los residuos no reciclables
La valorización energética —mediante la combustión controlada de residuos— permitirá generar electricidad y reducir el volumen final de desechos, una práctica extendida en los países europeos más avanzados.
Actualmente, Madrid incinera alrededor del 10 % de sus residuos, muy por debajo de la media europea del 26 % y de países como Alemania, Francia o los países nórdicos.
9 millones para inversiones en Villa de Vallecas
El contrato también tendrá impacto directo en el entorno. La empresa adjudicataria deberá abonar al Ayuntamiento un canon del 5 % de los ingresos por la venta de energía, con un mínimo de 500.000 euros anuales.
Se estima que esta aportación alcanzará unos 9 millones de euros en 15 años, que se destinarán a actuaciones e inversiones en el distrito de Villa de Vallecas, donde se ubica la instalación.
Además, el acuerdo incluye una cláusula de cierre: la planta dejará de operar si Madrid alcanza los objetivos legales de reducción de vertido sin necesidad de incineración.
Una estrategia alineada con el modelo europeo
El Ayuntamiento defiende que la valorización energética es una solución intermedia más sostenible que el vertido, ya que reduce la ocupación de suelo, evita emisiones asociadas a los vertederos y permite aprovechar energéticamente los residuos.
En Europa, este modelo está ampliamente implantado, incluso en entornos urbanos, con plantas situadas en ciudades como París, Berlín, Viena o Copenhague.
Con esta iniciativa, el Consistorio busca reforzar el sistema de gestión de residuos de la ciudad, reducir su impacto ambiental y cumplir los objetivos europeos de economía circular para 2035.