Sarajevo

Italia investiga los presuntos “safaris humanos” en Sarajevo: viajes para disparar a civiles durante la guerra de Bosnia

La Fiscalía de Milán investiga si ciudadanos europeos pagaron grandes sumas de dinero para disparar contra civiles durante el asedio de Sarajevo en los años noventa. El caso, reabierto tres décadas después, plantea una de las acusaciones más estremecedoras de la guerra de Bosnia.
Imagen de Sarajevo - Pixabay
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Treinta años después del final de la guerra de Bosnia, una investigación judicial en Italia ha reabierto uno de los episodios más inquietantes asociados al asedio de Sarajevo: la posible existencia de “safaris humanos” en los que extranjeros pagaban grandes sumas de dinero para disparar contra civiles en la capital bosnia durante el conflicto de los años noventa.

La Fiscalía de Milán mantiene abierta una investigación para determinar si ciudadanos italianos participaron en estos viajes entre 1992 y 1995, durante el largo sitio de Sarajevo, considerado el más prolongado de la historia reciente de Europa. Aunque el caso lleva años circulando en testimonios y trabajos periodísticos, la causa judicial ha ganado impulso en los últimos meses tras la aparición de nuevas declaraciones y pruebas documentales.

Un asedio que marcó la historia de Europa

El asedio de Sarajevo comenzó en abril de 1992, en el contexto de la desintegración de Yugoslavia y el estallido de la guerra de Bosnia. Durante 1.425 días, fuerzas serbobosnias rodearon la ciudad y mantuvieron bajo fuego constante a la población civil.

Según los registros oficiales, más de 11.000 personas murieron durante el sitio, incluidos más de 1.500 niños. Muchos de esos fallecimientos fueron consecuencia de los disparos de francotiradores apostados en las colinas que rodeaban la ciudad, desde donde se vigilaban avenidas, plazas y cruces que los habitantes debían atravesar para conseguir agua o alimentos.

Es precisamente en ese contexto donde se sitúan las acusaciones que hoy investiga la justicia italiana.

La hipótesis de un macabro “turismo de guerra”

Diversos testimonios recogidos por periodistas, investigadores y antiguos agentes de inteligencia bosnios sostienen que durante el asedio habría existido un sistema clandestino que permitía a extranjeros adinerados desplazarse hasta posiciones militares desde las que disparar contra civiles.

Según estas declaraciones, los participantes viajaban desde distintos países europeos —principalmente Italia— y se desplazaban hasta Serbia, desde donde eran trasladados a posiciones controladas por fuerzas serbobosnias en las colinas que dominaban Sarajevo.

Una vez allí, se les facilitaban rifles de precisión y podían disparar contra la ciudad sitiada. Algunos testimonios señalan que los participantes habrían pagado cantidades que podían alcanzar entre 80.000 y 100.000 euros por participar en estas expediciones.

La investigación judicial intenta ahora determinar hasta qué punto estas denuncias corresponden a hechos reales o si forman parte de relatos amplificados con el paso del tiempo.

Un primer investigado y nuevas diligencias judiciales

La Fiscalía de Milán ha identificado al primer sospechoso en el marco de esta investigación, un ciudadano italiano de edad avanzada que habría participado en uno de estos viajes durante el conflicto.

El caso se encuentra en fase preliminar y las autoridades italianas estudian si los hechos podrían encajar en delitos de homicidio agravado o incluso en crímenes de guerra, figuras que en determinadas circunstancias no prescriben.

Según fuentes judiciales citadas por diversos medios europeos, al menos tres personas estarían siendo investigadas, lo que podría ampliar la dimensión del caso si se confirmaran nuevos indicios.

Por el momento, no existen condenas ni hechos probados en sede judicial, y los investigadores trabajan con testimonios y documentos que requieren verificación.

El papel del documental “Sarajevo Safari”

El caso cobró relevancia internacional tras el estreno en 2022 del documental “Sarajevo Safari”, dirigido por el cineasta esloveno Miran Zupanič. La obra recoge testimonios de antiguos miembros de servicios de inteligencia y de personas vinculadas al conflicto que aseguran haber tenido conocimiento de estas prácticas.

Posteriormente, el escritor e investigador italiano Ezio Gavazzeni presentó una denuncia formal basada en años de recopilación de testimonios, lo que impulsó a la fiscalía italiana a abrir diligencias.

La difusión del documental y de las investigaciones periodísticas reavivó el debate público en Europa sobre uno de los episodios menos conocidos de la guerra de Bosnia.

Entre la memoria histórica y la investigación judicial

Para Bosnia y Herzegovina, la reapertura de este caso tiene también un fuerte componente simbólico. El asedio de Sarajevo dejó cicatrices profundas en la sociedad bosnia y sigue siendo uno de los episodios más traumáticos de la historia reciente del continente.

Si las acusaciones llegaran a confirmarse, los llamados “safaris humanos” revelarían una dimensión especialmente cruel del conflicto: la posibilidad de que la violencia contra la población civil se convirtiera en una forma extrema de entretenimiento para extranjeros atraídos por la guerra.

Por ahora, sin embargo, la investigación continúa en una fase preliminar. La justicia italiana trata de determinar si estas denuncias describen hechos reales ocurridos durante el conflicto o si se trata de relatos surgidos en el caos de una guerra que aún hoy sigue arrojando nuevas preguntas.

Mientras avanzan las diligencias judiciales, el caso vuelve a poner el foco sobre la memoria del asedio de Sarajevo y la necesidad de esclarecer todos los crímenes asociados a uno de los episodios más oscuros de la historia reciente de Europa.