Minsait, la filial de servicios tecnológicos de Indra, ha marcado un hito en la digitalización financiera al presentar una solución que permite la contratación integral de préstamos a través de WhatsApp. La herramienta, que utiliza Inteligencia Artificial avanzada y cuántica, ha sido en el evento Revolution Banking celebrado en Madrid.
Contratación de principio a fin sin salir del chat
A diferencia de los asistentes virtuales convencionales, esta tecnología permite al usuario gestionar todo el ciclo de vida de un préstamo, desde la simulación inicial hasta la firma digital definitiva, mediante una conversación natural. Gracias a un sistema de IA agéntica, la plataforma es capaz de comprender el lenguaje del cliente, verificar su identidad, analizar documentación e integrarse con los sistemas de evaluación de riesgo (scoring) de los bancos de forma autónoma.
Andrés Duque, responsable de IA y Data en Banca de Minsait, destacó que la banca debe estar donde ocurre la vida de los clientes: "Si la vida de los usuarios ocurre en conversaciones, la relación con su banco también debe producirse ahí". Según datos de la compañía, entre el 60% y el 90% de las interacciones se resuelven de manera automatizada, aunque el sistema permite la intervención de un gestor humano si la operación lo requiere.
Inmediatez y seguridad 24/7
La solución responde a una demanda creciente de sencillez. Actualmente, más del 75% de las personas prefieren el mensaje de texto a la llamada telefónica, y en mercados como España e Hispanoamérica, WhatsApp tiene una penetración de hasta el 90%.
El proceso, disponible las 24 horas del día, permite al cliente: simular condiciones del préstamo, aportar y verificar documentación técnica e identidad, recibir la aprobación inmediata basada en su perfil y firmar digitalmente el contrato dentro del propio flujo de WhatsApp.
Con esta apuesta, Minsait consolida su posición como referente en innovación bancaria, sumando esta herramienta a otros proyectos destacados como AliciIA, su avatar de IA para pymes y autónomos, reforzando así una arquitectura financiera que garantiza seguridad, trazabilidad y cumplimiento regulatorio.