Elecciones CITOP Madrid

Eva Martín: "El Colegio debe volver a ser el motor que dé voz, apoyo y visibilidad a los ingenieros civiles"

La integrante de la candidatura encabezada por Óscar Carballo Ares destaca que buena parte del equipo comparte formación en la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad Politécnica de Madrid y una trayectoria profesional común marcada por el compromiso con la profesión.

Eva Martín, integrante de la candidatura encabezada por Óscar Carballo Ares a las elecciones del CITOP Madrid.
photo_camera Eva Martín, integrante de la candidatura encabezada por Óscar Carballo Ares a las elecciones del CITOP Madrid.

Eva Martín no responde como quien recita un programa electoral. Habla desde la experiencia acumulada durante más de tres décadas vinculada a la ingeniería civil, una trayectoria que la ha llevado desde la edificación y el mantenimiento de infraestructuras hasta la administración pública y la seguridad operacional ferroviaria. También desde la experiencia personal de quien ha vivido la dureza de una profesión exigente, la incertidumbre laboral derivada de la crisis económica y la necesidad de reinventarse para volver a abrirse camino.

Integrante de la candidatura encabezada por Óscar Carballo Ares a las elecciones del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas de Madrid (CITOP Madrid), Martín defiende que la institución debe recuperar protagonismo, reforzar los servicios que presta a los colegiados y convertirse en una voz técnica reconocida en los grandes debates que afectan al desarrollo de las ciudades, las infraestructuras y la movilidad.

Una de las señas de identidad de la candidatura, explica, es que muchos de sus integrantes se conocen desde los años de universidad. Compañeros formados en la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad Politécnica de Madrid, comparten una misma cultura profesional, conocen las dificultades que afronta el colectivo y mantienen una relación construida durante décadas de ejercicio profesional.

Su trayectoria profesional ha pasado por ámbitos muy diversos dentro y fuera de la ingeniería civil. ¿Cómo ha sido ese recorrido?

Estudié Ingeniería Técnica de Obras Públicas en la Universidad Politécnica de Madrid, en la especialidad de Construcciones Civiles, que era la rama que más me atraía. Posteriormente completé el grado en Ingeniería Civil en la Universidad de Salamanca.

Comencé trabajando en el ámbito de la edificación y posteriormente pasé al mantenimiento de infraestructuras. Más adelante desarrollé una etapa importante en el Ayuntamiento de Madrid, donde trabajé durante más de una década.

Después llegó una situación profesional complicada que coincidió con los años más duros de la crisis económica. Como les ocurrió a muchos compañeros, tuve que reinventarme. Durante ese tiempo realicé trabajos muy distintos, adquirí nuevas competencias y seguí buscando oportunidades hasta regresar al sector.

Desde 2015 estoy vinculada a la seguridad operacional ferroviaria, primero en Eurogestión, posteriormente como profesional independiente, después en INECO y actualmente en DNV. Es un ámbito altamente especializado que me apasiona y en el que considero que los ingenieros civiles tenemos una aportación muy relevante.

Toda esa experiencia me ha permitido conocer realidades muy diferentes de la profesión y comprender mejor cuáles son las necesidades reales de muchos compañeros.

Precisamente una de las cuestiones que más repite es que el Colegio debe acercarse más a los colegiados. ¿Por qué?

Porque durante muchos años muchos profesionales han sentido que determinadas necesidades no encontraban una respuesta suficiente.

Cuando uno habla con compañeros que trabajan en ayuntamientos, en empresas constructoras, en mantenimiento, en consultoría, en movilidad, en ferrocarriles o en otros sectores especializados, descubre que existen inquietudes muy diversas. Sin embargo, todos comparten una misma necesidad: sentirse respaldados por su Colegio.

Creo que debemos reforzar aspectos como la información profesional, la orientación sobre nuevas titulaciones, la formación realmente útil para cada perfil profesional, el asesoramiento jurídico y la representación institucional.

El Colegio tiene que ser una herramienta de apoyo durante toda la vida profesional del ingeniero civil, independientemente de cuál sea su especialización.

¿Considera que la profesión está suficientemente reconocida por la sociedad?

No tanto como debería. Los ingenieros civiles participamos en cuestiones que afectan directamente a la vida cotidiana de millones de personas: infraestructuras, movilidad, urbanismo, transporte, planificación territorial, mantenimiento de servicios esenciales o seguridad de las redes de comunicación.

Sin embargo, muchas veces nuestro trabajo permanece en un segundo plano y la sociedad no llega a percibir su verdadera dimensión.

Creo que es responsabilidad del Colegio contribuir a visibilizar mejor nuestra labor y explicar cuál es el valor que aportamos.

No se trata de reivindicar protagonismo por orgullo corporativo. Se trata de que la ciudadanía conozca mejor quién diseña, mantiene y mejora muchas de las infraestructuras que hacen posible el funcionamiento diario de una ciudad o de un país.

Usted suele hablar de una manera muy particular de entender la ingeniería. ¿Qué diferencia a un ingeniero civil?

La capacidad de resolver problemas. Por supuesto que la formación técnica es importante, pero creo que hay algo más profundo. La ingeniería te obliga a desarrollar una forma de pensar determinada. Aprendes a enfrentarte a problemas complejos, a buscar alternativas, a analizar información, a tomar decisiones y a encontrar soluciones viables.

La carrera exige un esfuerzo enorme y acaba moldeando una forma de razonar muy específica. Nos acostumbramos a analizar situaciones desde una perspectiva práctica y resolutiva.

Por eso creo que los ingenieros tenemos mucho que aportar no solo en el ámbito técnico, sino también en la reflexión sobre cuestiones que afectan al desarrollo económico, territorial y social.

¿Esa visión técnica está suficientemente presente en el debate público?

En muchos casos no. Vivimos en una sociedad donde se debate constantemente sobre infraestructuras, movilidad, energía, vivienda, planificación urbana o medio ambiente. Sin embargo, en demasiadas ocasiones las decisiones y los debates públicos no cuentan con la presencia suficiente de quienes poseen conocimientos técnicos especializados.

Los colegios profesionales pueden desempeñar un papel muy importante en este sentido. Deben generar espacios de análisis, promover debates rigurosos y ofrecer a la sociedad información basada en criterios técnicos.

No se trata de sustituir a los responsables políticos. Se trata de aportar conocimiento para que las decisiones se adopten con el máximo rigor posible.

Ha defendido en varias ocasiones que el desarrollo de una sociedad depende en gran medida de sus infraestructuras.

Absolutamente. No existe crecimiento económico sostenible sin infraestructuras adecuadas. Las infraestructuras conectan territorios, generan oportunidades, facilitan la movilidad de las personas y permiten el desarrollo empresarial.

Cuando una ciudad o una región invierte de forma inteligente en infraestructuras está invirtiendo en su futuro.

Madrid es un buen ejemplo de ello. Su capacidad para crecer, atraer inversión y generar actividad económica está estrechamente relacionada con la calidad de sus conexiones y de sus infraestructuras.

Las grandes transformaciones urbanas nunca son fruto de la casualidad. Son consecuencia de una planificación a largo plazo y de una apuesta decidida por mejorar la conectividad y la capacidad de servicio de las ciudades.

Sin embargo, también ha mostrado preocupación por el estado de conservación de determinadas infraestructuras.

Sí, porque construir es importante, pero mantener también lo es. A veces parece que únicamente prestamos atención a las nuevas infraestructuras porque son las que generan mayor visibilidad pública. Sin embargo, una infraestructura solo cumple plenamente su función cuando se conserva adecuadamente durante toda su vida útil.

Desde mi punto de vista, el gran reto consiste en encontrar el equilibrio entre seguir creciendo y garantizar un mantenimiento adecuado de lo que ya existe. No se trata de invertir más por sistema. Se trata de invertir mejor y de establecer prioridades adecuadas. Las infraestructuras son activos estratégicos y requieren planificación, mantenimiento y actualización permanente.

Usted trabaja desde hace años en el ámbito ferroviario. ¿Cómo analiza la situación actual del sector?

España dispone de una red ferroviaria extraordinaria y ha realizado avances muy importantes durante las últimas décadas. Pero precisamente por eso debemos ser especialmente exigentes con su conservación, su modernización y su seguridad.

El ferrocarril es una infraestructura estratégica para la cohesión territorial y para la movilidad sostenible. Mantener unos niveles elevados de seguridad operacional exige planificación, inversión y visión a largo plazo. Es un ámbito donde no existen soluciones improvisadas. Las decisiones que se toman hoy condicionan el funcionamiento de la red durante muchos años.

Otra de sus reivindicaciones es recuperar el espacio profesional de los ingenieros civiles en determinados ámbitos.

Sí. Creo que debemos reforzar la presencia y el reconocimiento de nuestra profesión en todos aquellos ámbitos donde nuestra formación y nuestras competencias tienen mucho que aportar.

Los ingenieros civiles participamos en proyectos de urbanización, movilidad, infraestructuras, planificación territorial y desarrollo urbano. Son áreas fundamentales para el crecimiento de nuestras ciudades y para la calidad de vida de los ciudadanos.

El Colegio debe ayudar a visibilizar mejor esa realidad y a defender el valor profesional de sus colegiados.

¿Qué le transmiten los compañeros con los que mantiene contacto?

Que existe una enorme diversidad profesional y que todos quieren sentirse representados.

Tenemos compañeros trabajando en pequeños municipios, en grandes ayuntamientos, en empresas públicas, en consultorías internacionales, en constructoras, en mantenimiento, en movilidad o en sectores altamente especializados. Cada uno tiene necesidades distintas, pero todos comparten la expectativa de que el Colegio sea útil para su desarrollo profesional.

Por eso creemos que es fundamental escuchar más y adaptar mejor los servicios a la realidad de los colegiados.

¿Qué le llevó a sumarse a la candidatura de Óscar Carballo Ares?

La convicción de que existe una oportunidad real para impulsar una nueva etapa en el Colegio, pero también una circunstancia muy especial: muchos de nosotros compartimos una historia común.

Nos hemos formado en la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad Politécnica de Madrid, una de las instituciones de referencia para nuestra profesión. Hemos estudiado juntos, hemos vivido las mismas exigencias académicas y hemos desarrollado nuestras carreras en ámbitos muy diferentes de la ingeniería civil.

Eso nos permite conocer de primera mano los problemas que afrontan hoy los colegiados porque, en gran medida, son los mismos retos que hemos vivido nosotros. Conservamos el contacto profesional y personal después de muchos años, conocemos la realidad de los ayuntamientos, de las empresas privadas, de las consultoras, de las infraestructuras y de los sectores especializados en los que trabajan nuestros compañeros.

Esa experiencia compartida genera una visión muy realista de lo que necesita el Colegio y de cómo podemos hacerlo más útil para todos.

¿Qué mensaje le gustaría trasladar a los colegiados antes de las elecciones?

Que el Colegio puede y debe desempeñar un papel mucho más relevante del que tiene actualmente.

Tenemos una profesión extraordinaria, con una enorme capacidad para transformar el territorio y mejorar la vida de las personas. Disponemos de talento, conocimiento y experiencia suficientes para aportar mucho más a la sociedad.

Lo que necesitamos es una institución que impulse ese potencial, que acompañe a los profesionales durante toda su carrera y que se convierta en una referencia técnica respetada dentro y fuera del sector.

Ese es el objetivo por el que trabajamos y el compromiso que asumimos con todos los colegiados.