Telefónica abre el plazo para el ERE en Movistar Plus+: 175 salidas pactadas y un ajuste clave en su reordenación en España

La filial de televisión de pago pacta 175 salidas, reduce el impacto inicial del ajuste y se integra en el proceso de reorganización laboral del grupo en España.

Sede de Telefónica - Foto de Telefónica
photo_camera Sede de Telefónica - Foto de Telefónica

Telefónica abrirá este miércoles, 7 de enero, el plazo de inscripción voluntaria en el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a los trabajadores de Movistar Plus+, una de las siete sociedades incluidas en el proceso de ajuste de plantilla que el grupo ha activado en España como parte de su estrategia de reorganización interna.

En el caso de la filial de televisión de pago, la empresa y los sindicatos han acordado finalmente 175 salidas, una cifra sensiblemente inferior a las 279 bajas planteadas inicialmente por Telefónica, que suponían cerca del 32% de la plantilla, integrada por unos 860 empleados. El acuerdo reduce de forma notable el impacto del expediente en una de las áreas más expuestas a la transformación del mercado audiovisual.

Los trabajadores de Movistar Plus+ que deseen acogerse al ERE de forma voluntaria podrán hacerlo hasta el próximo 6 de febrero, según el calendario pactado entre las partes. La compañía comunicará entre los días 12 y 16 de febrero las aceptaciones de las solicitudes y, en su caso, las salidas de carácter forzoso contempladas en el proceso.

Un ERE que alcanza a siete sociedades del grupo

El ajuste no se limita a Movistar Plus+. El ERE afecta a un total de siete sociedades de Telefónica en España, con un mínimo global de 4.525 empleados que abandonarán la compañía. Para el resto de filiales, el periodo de adhesión voluntaria se abrió el pasado 29 de diciembre.

En el caso de las denominadas empresas vinculadas (CEV) —Telefónica de España, Telefónica Soluciones y Telefónica Móviles— el plazo permanecerá abierto hasta el 29 de enero, mientras que en las sociedades integradas en las GBUs —Innovación Digital, Global Solutions y Telefónica S.A.— finalizará el 26 de enero.

Este calendario escalonado responde a la distinta naturaleza de las unidades afectadas y al objetivo de facilitar una gestión ordenada del proceso, priorizando las salidas voluntarias, según el acuerdo alcanzado con la representación sindical.

Una provisión de 2.500 millones y un coste por empleado al alza

Para hacer frente a este nuevo expediente, Telefónica ha provisionado unos 2.500 millones de euros antes de impuestos. De esa cantidad, 2.300 millones se destinan a Telefónica España y Movistar Plus+, mientras que los 200 millones restantes corresponden a las unidades corporativas del grupo.

Con estas cifras, el coste medio por empleado que abandone la compañía se situará en torno a los 454.000 euros, un importe sensiblemente superior al registrado en el anterior ERE ejecutado en 2024, cuando salieron 3.420 trabajadores con un coste aproximado de 380.000 euros por persona. El incremento refleja tanto el perfil de antigüedad de la plantilla como el diseño de unas condiciones de salida orientadas a minimizar la conflictividad laboral.

Transformación del negocio y presión sobre el modelo audiovisual

El ajuste de plantilla se enmarca en el proceso de transformación estructural que Telefónica viene desarrollando en España, en un contexto marcado por la digitalización, la contención de costes y la adaptación a un mercado cada vez más competitivo. En el ámbito concreto de Movistar Plus+, la reordenación responde también a los cambios en los hábitos de consumo audiovisual, la presión de las plataformas internacionales de ‘streaming’ y la necesidad de redefinir el modelo de negocio de la televisión de pago.

La compañía busca así adecuar su estructura a un entorno de márgenes más ajustados, concentrando recursos en áreas consideradas estratégicas y avanzando en una organización más eficiente. Tras la finalización del proceso de adhesión y la comunicación de las salidas, Telefónica afrontará en las próximas semanas una nueva fase centrada en la reconfiguración operativa de sus equipos, con el objetivo de consolidar la nueva etapa tras uno de los mayores ajustes laborales de los últimos años en el sector de las telecomunicaciones en España.