Entre las demandas estrella de la patronal destacan la defensa de la energía nuclear, el acceso a una energía más asequible y una solución urgente al problema del absentismo laboral que lastra la productividad de las empresas en este 2026.
Para la patronal española, la competitividad frente a gigantes como Estados Unidos y China no se logra con medidas aisladas, sino mediante una armonización normativa profunda y una estrategia de desregulación que facilite la actividad empresarial en todo el territorio. Garamendi fue tajante al señalar que las inversiones millonarias que requiere la transformación del sector solo llegarán si se genera un clima de confianza y seguridad jurídica total.
En este sentido, el líder de los empresarios insistió en que la industria necesita estabilidad regulatoria para evitar que los inversores huyan ante la incertidumbre, señalando la colaboración público-privada como el único motor capaz de modernizar el tejido productivo del país.
Energía y fiscalidad: las claves de Garamendi para no perder la carrera internacional
Uno de los puntos de mayor relevancia en el discurso de Garamendi ha sido la política energética, donde reclamó una neutralidad tecnológica real que no prescinda de ninguna fuente de generación en plena transición. El presidente de la CEOE defendió que no es el momento de plantear la desaparición de la energía nuclear, a la que calificó como una pieza básica para el sistema por su capacidad de dar estabilidad.
Además de esta defensa tecnológica, el sector industrial demanda al Ejecutivo un trato más favorable en el acceso a la energía que incluya precios más asequibles, mayores facilidades para firmar contratos a largo plazo y una fiscalidad razonable que no penalice la producción frente a los competidores internacionales.
La CEOE exige a Industria frenar el absentismo para salvar la competitividad
La batería de reivindicaciones de la CEOE se completa con una llamada a la acción sobre los factores que afectan directamente a la operatividad diaria de las compañías. Garamendi cerró su intervención con una petición directa al ministro Hereu para abordar el problema del absentismo laboral, un fenómeno que está impactando de forma severa en los costes no salariales y en la competitividad de las plantas industriales.
Según la patronal, la atención a estas demandas, sumada a un fomento real de la confianza institucional, permitiría a España aprovechar su actual ventaja en costes energéticos para consolidar un sector industrial fuerte, resiliente y capaz de liderar el crecimiento económico en los próximos años.