La Comunidad de Madrid prepara un nuevo modelo de Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) que se aprobará mediante decreto y que introducirá cambios relevantes en la estructura de los exámenes, con mayor peso para las preguntas abiertas y semiconstruidas.
El Consejo de Gobierno ha autorizado la apertura del trámite de información pública del proyecto normativo, que permanecerá 15 días en el Portal de Transparencia para recoger aportaciones. El objetivo es adaptar la prueba a la normativa estatal aprobada en 2024 y ajustar su funcionamiento al sistema universitario madrileño.
Una de las principales novedades es que la regulación dejará de realizarse mediante una orden para pasar a un decreto específico, lo que permitirá ordenar de forma más clara su organización, evaluación y gestión.
Más peso a la expresión y el razonamiento
El nuevo modelo mantiene la posibilidad de incluir preguntas cerradas, semiconstruidas y abiertas, pero establece un cambio clave:
las cuestiones abiertas y semiconstruidas deberán representar al menos el 70 % de la puntuación total de cada examen.
Este enfoque busca evaluar con mayor profundidad la capacidad de análisis, argumentación y desarrollo del alumnado, frente al modelo basado en respuestas breves o tipo test.
El texto normativo ha sido elaborado con la participación de las seis universidades públicas de la región y ya cuenta con el informe favorable del Consejo Escolar y del Consejo Universitario.
Dos fases: obligatoria y voluntaria
La estructura de la prueba se mantendrá en dos fases diferenciadas:
Fase de acceso (obligatoria)
Incluye los exámenes de:
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Lengua Castellana y Literatura II
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Historia de España o Historia de la Filosofía
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Lengua Extranjera II
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La materia específica obligatoria de la modalidad cursada en 2º de Bachillerato
Fase de admisión (voluntaria)
Permitirá mejorar la nota final mediante:
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Hasta tres asignaturas adicionales
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Posibilidad de examinarse de una segunda lengua extranjera
Revisión de notas y garantías para el alumnado
El decreto también regulará en detalle la estructura organizativa de la PAU, definiendo las funciones de las comisiones coordinadoras y organizadoras, así como el funcionamiento de los tribunales calificadores y de las comisiones de materia.
Además, se establecerá el procedimiento de revisión de calificaciones y se incorporarán adaptaciones específicas para estudiantes con necesidades educativas, con el objetivo de garantizar igualdad de oportunidades, accesibilidad y no discriminación.
Con esta reforma, la Comunidad de Madrid busca consolidar un modelo de evaluación más centrado en las competencias del alumnado y con mayor seguridad jurídica para universidades y estudiantes de cara a la PAU 2026.
