La educación pública madrileña ha dado un paso significativo hacia la construcción de una estrategia conjunta de movilización tras la reunión celebrada el pasado 1 de junio, en la que participaron sindicatos docentes, organizaciones de familias, colectivos educativos y representantes estudiantiles con el objetivo de coordinar una posible huelga indefinida al inicio del curso 2026-2027.
El encuentro reunió a un amplio abanico de actores de la comunidad educativa, que coincidieron en la necesidad de fortalecer la unidad de acción y recuperar la confianza entre las distintas organizaciones implicadas para afrontar los retos que afectan al sistema educativo público madrileño.
La propuesta central debatida durante la reunión fue la convocatoria de una huelga indefinida al comienzo del próximo curso escolar, acompañada de mecanismos de coordinación y participación que permitan construir un proceso respaldado por los diferentes sectores de la educación.
Una apuesta por la unidad de acción
Durante la reunión se puso de manifiesto la voluntad compartida de avanzar hacia una movilización conjunta que integre a docentes, estudiantes y familias. Los participantes acordaron trabajar para reconstruir los lazos de colaboración entre organizaciones y establecer espacios permanentes de coordinación.
Entre los acuerdos alcanzados figura la elaboración de un acta pública consensuada, la convocatoria de nuevas reuniones de trabajo y la apertura del proceso a otros sectores educativos, incluyendo representantes universitarios y otros colectivos vinculados a la enseñanza.
Asimismo, se planteó la creación de un comité de huelga mixto que represente a las organizaciones participantes y que actúe como órgano de negociación y coordinación en todo lo relativo a la eventual convocatoria de huelga indefinida.
Próxima cita el 11 de junio
Los asistentes acordaron volver a reunirse el próximo 11 de junio con el objetivo de seguir avanzando en aspectos clave de la movilización.
En esa nueva convocatoria está previsto abordar cuestiones como las posibles fechas de inicio de la huelga indefinida, la elaboración de una tabla reivindicativa común con mínimos compartidos y la definición del funcionamiento del futuro comité de huelga.
Además, se buscará incorporar a representantes de la universidad, personal de administración y servicios y otras organizaciones educativas interesadas en sumarse al proceso.
Una asamblea abierta para el 24 de junio
Otro de los acuerdos destacados fue la convocatoria de una asamblea de trabajadoras y trabajadores de la educación pública para el próximo 24 de junio, en la que podrán participar también estudiantes y familias.
La intención es que este encuentro sirva para debatir y refrendar tanto las fechas de una posible huelga indefinida como las principales reivindicaciones que defenderá el conjunto de la comunidad educativa.
Los participantes señalaron la necesidad de establecer mecanismos de consulta con garantías para que cualquier acuerdo final cuente con el respaldo de las personas trabajadoras convocadas a la movilización.
Reivindicaciones y defensa de la educación pública
Desde los sectores participantes se insistió en la necesidad de situar en el centro del debate cuestiones relacionadas con las condiciones de la educación pública madrileña.
Entre las reivindicaciones señaladas figuran las retribuciones, la reducción de horas lectivas, la disminución de ratios, el incremento de plantillas y una mayor inversión en la enseñanza pública.
La reunión concluyó con el compromiso de seguir construyendo espacios de consenso y coordinación para afrontar los próximos meses desde una posición de unidad. Los participantes también hicieron un llamamiento a respaldar la manifestación convocada para el 14 de junio y a continuar ampliando la participación de todos los sectores de la comunidad educativa en el proceso abierto.