CSIF Educación Madrid ha anunciado que consultará a su afiliación el próximo 1 de septiembre antes de adoptar una decisión definitiva sobre la convocatoria de huelga indefinida prevista a partir del 14 de octubre en la enseñanza pública madrileña. El sindicato considera que una decisión de esta trascendencia debe ser tomada por los propios docentes y no por una asamblea que, a su juicio, no puede hablar en nombre de todo el colectivo.
La organización sindical asegura que no descarta ningún escenario, aunque su prioridad será conocer la opinión de sus afiliados antes de fijar una posición definitiva respecto a la convocatoria.
Comparte las reivindicaciones, pero cuestiona la estrategia
CSIF subraya que comparte el fondo de la mayoría de las reivindicaciones planteadas, entre ellas la reducción de ratios, el refuerzo de plantillas, la disminución del horario lectivo, la reducción de la carga burocrática, la mejora de las infraestructuras y una subida salarial.
No obstante, considera que también es necesario debatir la forma de alcanzar esos objetivos. Según el sindicato, una huelga únicamente tiene sentido si persigue metas "claras, realistas y alcanzables".
A su juicio, la plataforma presentada reúne prácticamente todas las reivindicaciones en un único bloque, sin establecer prioridades ni escenarios reales de negociación, lo que dificulta la posibilidad de alcanzar acuerdos.
El sindicato alerta del coste de una huelga sin objetivos negociables
CSIF advierte de que una huelga indefinida basada en objetivos que considera inalcanzables podría prolongarse durante semanas o incluso meses, obligando al profesorado a afrontar importantes descuentos salariales sin garantías de obtener avances efectivos.
El sindicato sostiene que no resulta responsable pedir un sacrificio económico de esa magnitud sin que exista una posibilidad real de llegar a un acuerdo con la Administración.
Asimismo, recuerda que una parte de las organizaciones impulsoras de la convocatoria no soporta directamente ese coste económico, mientras que las consecuencias recaen exclusivamente sobre los docentes que secunden la huelga.
Preocupación por algunas propuestas incorporadas a la plataforma
CSIF también manifiesta su preocupación porque algunas de las propuestas incluidas en la plataforma no cuentan, a su juicio, con un consenso suficiente entre el profesorado.
Como ejemplo, cita la propuesta de eliminar el programa bilingüe, una reivindicación que, según explica, fue incorporada durante la propia asamblea convocante y que no figuraba en el documento inicial de trabajo.
El sindicato considera que una decisión que puede afectar a decenas de miles de docentes no puede adoptarse de forma improvisada ni darse por asumida en nombre de todo el colectivo, sino que requiere un debate más amplio.
Consulta a la afiliación el 1 de septiembre
El responsable de CSIF Educación Madrid, Miguel Ángel González, ha señalado que, tras la asamblea celebrada el pasado 24 de junio, el sindicato no puede sumarse automáticamente a la convocatoria de huelga indefinida.
Ha explicado que a partir del 1 de septiembre se preguntará directamente a la afiliación cuál considera que debe ser la posición del sindicato, insistiendo en que, aunque gran parte de las reivindicaciones son compartidas, no pueden asumir la forma en la que fueron negociadas y aprobadas durante la asamblea, especialmente en cuestiones como el bilingüismo.
Según ha indicado, una decisión de ese alcance no debería ser adoptada por un grupo reducido de personas cuando afecta a decenas de miles de docentes de la Comunidad de Madrid.
