Comisión Europea

Sánchez habría empobrecido a España en casi 200.000 millones de euros desde 2018, según datos de la Comisión Europea

La riqueza financiera neta del país se ha deteriorado en más de 186.000 millones en seis años por el fuerte aumento de la deuda frente al crecimiento de los activos, según cifras oficiales europeas

Pedro Sánchez
photo_camera Pedro Sánchez

La economía española ha sufrido un deterioro neto de casi 200.000 millones de euros en su riqueza financiera desde 2018, de acuerdo con los últimos datos publicados por la Comisión Europea. El balance entre activos y pasivos muestra que el país es hoy financieramente más pobre que hace seis años, pese al aumento del volumen de activos.

Según estas cifras, la riqueza financiera neta de España ha pasado de –650.157 millones de euros en 2018 a –836.400 millones en 2024, lo que supone una pérdida de 186.243 millones de euros. El dato refleja que, aunque los activos financieros han crecido, la deuda y las obligaciones lo han hecho a un ritmo muy superior.

En concreto, los activos financieros aumentaron en 109.367 millones de euros, impulsados por depósitos, préstamos concedidos y participaciones empresariales. Sin embargo, los pasivos se dispararon en 295.610 millones, lo que provoca un empeoramiento claro del balance global del país. La consecuencia directa es que España se endeuda más rápido de lo que genera riqueza.

Uno de los factores clave del deterioro es la evolución del capital productivo. Las acciones y participaciones financieras han perdido un 20,6% de su valor, lo que equivale a cerca de 37.000 millones de euros menos. Esta caída reduce el patrimonio neto y limita la capacidad de crecimiento futuro de la economía.

El economista José Ramón Riera ha advertido en varias ocasiones de este desequilibrio estructural. “No es un problema ideológico, es pura contabilidad: si los pasivos crecen más que los activos, el país se empobrece”, ha señalado al analizar los datos europeos. En su opinión, el modelo actual se apoya en más deuda para sostener gasto y consumo, pero no en inversión que genere riqueza duradera.

Los datos muestran que el endeudamiento total del Estado supera ya los 1,55 billones de euros, frente a unos activos financieros cercanos a los 718.000 millones. El resultado es una riqueza financiera neta negativa próxima a los 840.000 millones, una situación que, aplicada a una empresa privada, supondría un serio riesgo de insolvencia.

Este empeoramiento tiene efectos directos sobre los ciudadanos. Más deuda implica mayor presión fiscal, pérdida de poder adquisitivo vía inflación y menor margen de maniobra para el futuro, alertan los analistas. Además, en el último año el deterioro se ha acelerado, con 40.000 millones más de pérdida de riqueza financiera neta entre 2023 y 2024.

Mientras desde el Gobierno se insiste en mensajes de crecimiento y fortaleza económica, los datos oficiales europeos dibujan un escenario muy distinto: más deuda, menos patrimonio neto y un empobrecimiento financiero sostenido desde 2018.