La revalorización general de las pensiones contributivas y de clases pasivas se fija en un 2,7%, equivalente a unos 50 euros mensuales por pensionista. Por su parte, las pensiones mínimas recibirán un aumento superior al 7% y las no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital alcanzarán subidas de hasta el 11,4%. El Gobierno señala que estas medidas buscan proteger a los perceptores con menores ingresos y garantizar su poder adquisitivo frente a la inflación.
Contexto y repercusión
La separación de la revalorización de pensiones del resto de medidas sociales, como las relacionadas con desahucios o bonificaciones energéticas, ha facilitado su aprobación parlamentaria. La portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saizha, ha destacado que esta medida asegura que los jubilados mantengan su poder adquisitivo.
La revalorización beneficiará a millones de personas que perciben pensiones contributivas y prestaciones vinculadas al sistema de Seguridad Social y al Régimen de Clases Pasivas, asegurando que las prestaciones mantengan su valor real frente a la inflación.