La evolución del diésel encadena ya dos meses consecutivos en tasas positivas tras el incremento del 17,9% registrado en marzo. En términos mensuales, el comportamiento del gasóleo también refleja una aceleración constante al subir un 5,1% en abril, sumando así su tercer mes de incrementos tras las subidas de febrero y el fuerte repunte del 20,1% que se vivió el pasado mes de marzo.
Comportamiento desigual de la gasolina y el gas
En contraste con la situación del gasóleo, la gasolina muestra signos de moderación. Aunque terminó el mes de abril con una subida interanual del 2,2%, este dato es significativamente inferior al 4,8% reportado en el mes de marzo. En la comparativa mensual, la gasolina ha dado un respiro a los consumidores al abaratar su coste un 4,6%, profundizando en la tendencia de bajada que ya se inició con la caída del 8,1% en el periodo anterior.
Por su parte, el gas natural ha logrado contener sus precios de forma más decidida. La caída interanual en abril fue del 9,6%, superando el descenso del 5,8% de marzo. Este comportamiento se refleja también en la variación mensual, donde el gas se abarató un 9,4%, lo que supone una corrección de precios seis puntos por encima de la registrada en el mes precedente.
Alivio en la factura eléctrica
La electricidad también ha contribuido a amortiguar la inflación energética durante el pasado mes de abril. Tras el alza registrada en marzo, el coste de la luz moderó su precio un 4,3% en términos interanuales. La caída mensual fue todavía más pronunciada, con un abaratamiento del 10,4%, una cifra que contrasta con el leve descenso del 1,9% de marzo y que ofrece un alivio temporal a los hogares en un contexto donde el transporte por carretera sigue sufriendo el impacto directo de los costes del combustible.