En su último informe Interim Economic Outlook, el organismo subraya que la deuda pública bruta en el G20 ya ha crecido un 40% del PIB desde 2007 y urge a aplicar políticas "creíbles" para evitar que los elevados déficits comprometan la capacidad de respuesta ante futuras crisis.
El error de las ayudas generalizadas: Lecciones de la crisis de Ucrania
A la hora de diseñar paquetes de ayuda para la crisis actual, la OCDE pide a los países no repetir los errores cometidos entre 2022 y 2023 tras la invasión de Ucrania. El organismo critica que en aquel periodo se generalizaron las ayudas discrecionales que, al no estar adecuadamente orientadas, acarrearon costes fiscales masivos. Además, lamenta que muchos Gobiernos mantuvieran los subsidios energéticos mucho después de que los precios bajaran, a pesar de haber ajustado ya los salarios mínimos y las prestaciones sociales a la inflación.
Para este nuevo ciclo, la OCDE recomienda abandonar las rebajas fiscales generalizadas y los límites de precios máximos, ya que estas medidas "debilitan los incentivos para reducir el consumo". En su lugar, propone que cualquier nueva medida se centre exclusivamente en los hogares más necesitados y en empresas que sean viables, contando siempre con mecanismos claros de expiración para no cronificar el gasto.
El desafío del rearme: Gasto militar frente a sostenibilidad
Otro de los grandes frentes de presión fiscal es el compromiso de los países de la OTAN de alcanzar un gasto en defensa del 3,5% del PIB para 2035. La OCDE reconoce que, aunque este desembolso puede estimular la actividad económica a corto plazo, financiarlo mediante deuda solo es una solución temporal. A largo plazo, el organismo avisa de que los Estados deberán elegir entre realizar recortes en partidas no militares o aumentar la recaudación de ingresos para garantizar la sostenibilidad fiscal.
Esta expansión del gasto militar también conlleva riesgos de mercado: la demanda global simultánea podría disparar los precios del equipo de defensa, reduciendo el poder adquisitivo de los presupuestos nacionales. Por ello, la OCDE aconseja a la Unión Europea apostar por una contratación pública armonizada y eficiente que fomente la innovación sin disparar los costes operativos.
El reto de equilibrar el gasto: Envejecimiento, cambio climático y defensa
El informe concluye que las presiones actuales no son aisladas, sino que se suman a retos estructurales ya existentes. Los Gobiernos deben equilibrar sus cuentas mientras atienden el gasto derivado del envejecimiento de la población (dependencia) y las inversiones necesarias para mitigar el cambio climático. Con unos tipos de interés que se mantendrán elevados para anclar la inflación, el coste del servicio de la deuda se convierte en un lastre adicional que reduce el margen de maniobra de las economías avanzadas.
La OCDE insiste en que el ritmo de los ajustes fiscales debe adaptarse a las condiciones iniciales de cada país, pero recalca que la prioridad absoluta debe ser salvaguardar la solvencia del Estado para poder proteger a los ciudadanos ante el carácter impredecible del actual contexto geopolítico en Oriente Medio.