La industria audiovisual se ha consolidado como uno de los pilares estratégicos de la economía madrileña. La concejal delegada de Turismo, Almudena Maíllo, ha presentado esta mañana el estudio 'Dimensión e impacto económico de los rodajes de largometrajes y series en Madrid', un exhaustivo informe elaborado por Madrid Film Office en colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid.
El estudio destaca que la capital acogió un total de 415 proyectos (173 largometrajes y 242 series) en este periodo, con un impacto anual promedio de 385,5 millones de euros.
Las series: el gran motor del empleo
El informe identifica a las series de televisión como el principal dinamizador cuantitativo del sector. Debido a su mayor duración y complejidad logística, las series representan el 64,8% del impacto total en producción y el 66,5% de la creación de empleo.
En términos laborales, el sector audiovisual ha estimulado la creación de 10.101 empleos equivalentes a tiempo completo durante el cuatrienio analizado, lo que supone una media de 2.525 contrataciones anuales.
Maíllo ha subrayado que esta actividad no solo genera riqueza directa, sino que actúa como una "actividad tractora" que beneficia a sectores como la hostelería, el transporte, la construcción y la seguridad.
Rentabilidad fiscal y proyección exterior
Uno de los datos más reveladores del estudio es el Retorno de la Inversión (ROI) fiscal. Por cada euro que el Ayuntamiento de Madrid destina a ayudas al sector audiovisual, la economía madrileña recibe una aportación de 11,78 euros. Además, la contribución al Valor Añadido Bruto (VAB) de la ciudad alcanzó los 883,6 millones de euros, con una recaudación de impuestos de 367,3 millones.
Más allá de los números, Almudena Maíllo ha puesto en valor la "decisiva aportación a la proyección internacional" de la ciudad. El éxito de las producciones rodadas en las calles de Madrid no solo atrae inversión, sino que potencia el turismo cinematográfico, vinculando la imagen de la capital a un destino creativo y global de primer orden.