La Agencia Tributaria ha incorporado Pathfinder, una herramienta de análisis de datos desarrollada por la empresa israelí Cellebrite, con el objetivo de reforzar la lucha contra el fraude fiscal y mejorar su capacidad de investigación.
La tecnología está diseñada para analizar grandes cantidades de información y descubrir relaciones y patrones que podrían pasar desapercibidos en una investigación convencional.
Según la información difundida, Pathfinder no se dedica a hackear teléfonos ni a interceptar comunicaciones. Su función consiste en cruzar información procedente de múltiples fuentes y detectar conexiones entre personas, empresas, direcciones, imágenes, movimientos o patrones de comportamiento.
Una herramienta para analizar grandes volúmenes de información
La inteligencia artificial incorporada en Pathfinder permite realizar en pocos minutos procesos de análisis que anteriormente requerían semanas o meses de trabajo manual.
El objetivo de la Agencia Tributaria es aumentar su capacidad para localizar estructuras complejas de evasión fiscal, sociedades interpuestas o actividades económicas ocultas, así como detectar situaciones en las que el nivel de vida observado no coincide con los ingresos declarados oficialmente.
La incorporación de este sistema representa un nuevo paso en la transformación tecnológica de la Administración pública y en la utilización de herramientas avanzadas para el análisis de información económica.
Debate sobre privacidad y garantías individuales
La llegada de este tipo de tecnologías también ha abierto un debate sobre el alcance de la recopilación y tratamiento de la información.
Mientras sus defensores consideran que estas herramientas permiten combatir de manera más eficaz el fraude y proteger los recursos públicos, sus críticos advierten de que la acumulación masiva de datos y la capacidad de análisis automatizado plantean interrogantes relacionados con la privacidad y las garantías individuales.
El economista José Ramón Riera ha expresado sus dudas sobre el alcance de esta tecnología y ha asegurado que "la Hacienda del futuro no dependerá únicamente de lo que aparezca en una declaración fiscal", sino cada vez más de la capacidad de los algoritmos para encontrar aquello que no encaja.
Una nueva etapa en el control de la información económica
La incorporación de Pathfinder evidencia el creciente protagonismo de la inteligencia artificial en las administraciones públicas y en las labores de investigación y control.
Para José Ramón Riera, la utilización de esta tecnología supone un cambio profundo en la forma de inspeccionar la actividad económica de los contribuyentes y ha resumido esta nueva etapa con una frase contundente: "Hacienda ya tiene su propio espía israelí y se llama Pathfinder".
La inteligencia artificial entra así de lleno en el ámbito de la inspección fiscal, con herramientas cada vez más sofisticadas para analizar información y detectar posibles inconsistencias en los datos económicos de los ciudadanos.