La firma española de banca privada A&G ha dado un nuevo paso en su estrategia de crecimiento con la incorporación a su accionariado de un grupo de empresarios y exejecutivos procedentes del chileno Grupo Security, en una operación que consolida su posicionamiento como plataforma independiente con vocación internacional y fuerte conexión con Latinoamérica.
El movimiento se produce apenas semanas después de que la entidad anunciara la entrada de nuevos inversores institucionales y family offices de España y la región latinoamericana, entre ellos la familia chilena Lería Luksic —a través de su vehículo Wild Sur—, que ya participaba en el capital desde 2022 y ha reforzado ahora su posición.
Una firma en crecimiento dentro de la banca privada española
Fundada en 1987, A&G se ha consolidado como una de las principales entidades independientes de banca privada en España, con un modelo centrado en el asesoramiento patrimonial, la gestión de activos y el acceso a inversiones alternativas.
Según los últimos datos públicos disponibles, la firma supera los 14.000 millones de euros en activos bajo gestión, con presencia en Madrid, Barcelona, Luxemburgo y varias oficinas internacionales, lo que la sitúa en una posición relevante dentro de un sector cada vez más competitivo y en proceso de consolidación.
La entrada de nuevos socios internacionales no solo aporta capital, sino también acceso a redes empresariales, experiencia en mercados financieros complejos y capacidad de originación de oportunidades de inversión, especialmente en Latinoamérica.
El peso de los nuevos socios: experiencia y red internacional
Entre los nuevos accionistas destaca Renato Peñafiel, figura clave en el desarrollo del Grupo Security durante las últimas décadas. Con más de 40 años de experiencia en el sector financiero, Peñafiel lideró la expansión del grupo como gerente general desde 1995, impulsando su diversificación en banca, seguros, fondos mutuos y corretaje.
En 2022 asumió la presidencia del grupo, y bajo su mandato se culminó la fusión con BICECORP, formalizada en marzo de 2025, una operación de gran relevancia en el sistema financiero chileno. Recientemente, ha abandonado los directorios del grupo fusionado, aunque mantiene su condición de accionista.
Junto a él se incorporan otros perfiles de peso como Gonzalo Pavez Aro, director de Sigdo Koppers; Álvaro Vial Gaete, vinculado a Detroit Chile; Fernando Salinas Pinto, último CEO de Grupo Security e Ignacio Prado Romani, ex gerente general de Factoring Security.
Todos ellos acumulan trayectorias de más de dos décadas en el sector financiero y empresarial, lo que refuerza el perfil técnico del accionariado de A&G.
Capital latinoamericano y banca privada: una tendencia al alza
La operación no es un hecho aislado. Se enmarca en una tendencia creciente: la llegada de capital latinoamericano —especialmente chileno y mexicano— a plataformas europeas de gestión patrimonial.
España, por afinidad cultural, idioma y seguridad jurídica, se ha consolidado como puerta de entrada natural para grandes patrimonios latinoamericanos que buscan diversificar sus inversiones en Europa. En este contexto, firmas independientes como A&G están ganando protagonismo frente a la banca tradicional, al ofrecer estructuras más flexibles y especializadas.
La participación de family offices y empresarios con capacidad inversora refuerza además el modelo de “partnership” que caracteriza a este tipo de entidades, donde la alineación entre socios, gestores y clientes es un elemento diferencial.
Una alianza con vocación de crecimiento
El presidente y fundador de A&G, Alberto Rodríguez-Fraile, ha destacado el valor estratégico de esta incorporación, subrayando la afinidad entre los nuevos socios y la visión de la firma.
Por su parte, Renato Peñafiel ha puesto el acento en el potencial de crecimiento conjunto, señalando la voluntad de aportar su experiencia en banca y servicios financieros para impulsar la diversificación del negocio.
Una operación estratégica
Más allá de la entrada de nuevos accionistas, la operación refleja un movimiento de mayor alcance: la consolidación de A&G como un actor relevante en la banca privada internacional, capaz de integrar capital, talento y oportunidades de inversión entre Europa y Latinoamérica.
En un entorno marcado por la sofisticación de los inversores y la creciente competencia en la gestión patrimonial, este tipo de alianzas refuerzan la posición de las entidades independientes que apuestan por la especialización, la cercanía al cliente y la capacidad de adaptación a un mercado global.