El Movistar Estudiantes logró una contundente victoria en su visita al Grupo Ureta Tizona Burgos (76-96) en la jornada 28 de la Primera FEB, en un encuentro marcado por dos caras completamente opuestas del conjunto madrileño.
El equipo dirigido por Toni Ten comenzó el partido con muchas dificultades, superado por la intensidad local. El Tizona Burgos impuso su ritmo desde el salto inicial, alcanzando ventajas claras como el 17-7 en el primer cuarto y cerrando los primeros diez minutos con un sólido 23-13.
Los estudiantiles, con problemas en ataque y pérdidas no forzadas, no encontraban fluidez ofensiva, dependiendo en exceso de acciones puntuales de Nwogbo y Salin.
Burgos domina hasta el descanso
En el segundo cuarto, el conjunto burgalés llegó a manejar rentas de hasta 15 puntos (37-23), evidenciando las dificultades del Estudiantes para romper la defensa rival.
Sin embargo, un parcial liderado por Garino y el acierto exterior de Salin permitieron a los madrileños reducir la desventaja antes del descanso (45-38), un resultado que mantenía vivo al equipo pese a su irregular primera mitad.
El giro tras el paso por vestuarios
La segunda parte cambió radicalmente el rumbo del encuentro. El Estudiantes salió con otra intensidad, elevando su nivel defensivo y encontrando acierto ofensivo, lo que le permitió darle la vuelta al marcador en apenas unos minutos.
El gran protagonista fue Jayson Granger, que tras una primera parte discreta, firmó una actuación estelar en la segunda mitad. El base anotó 21 de sus 24 puntos tras el descanso, convirtiéndose en una auténtica pesadilla para la defensa burgalesa.
A su lado, Lotanna Nwogbo aportó solidez interior y puntos clave, mientras el equipo encontraba un juego más coral y efectivo.
Un último cuarto sin oposición
Con el marcador ya favorable (61-67 al final del tercer cuarto), el Estudiantes terminó de romper el partido en el último periodo, aprovechando el bloqueo ofensivo del Tizona Burgos.
Los locales dejaron de anotar en juego durante varios minutos, encajando un parcial demoledor que amplió la ventaja hasta los 20 puntos. El acierto exterior, con un notable 14 de 28 en triples, y la superioridad física y táctica sellaron una victoria contundente.
El resultado final (76-96) refleja el dominio absoluto del conjunto madrileño en la segunda mitad, pese a un inicio lleno de dudas.
Una victoria clave con margen de mejora
Este triunfo supone la 17ª victoria de la temporada para el Estudiantes, que sigue consolidando sus aspiraciones en la categoría.
No obstante, el partido volvió a evidenciar uno de los grandes problemas del equipo: las desconexiones durante largos tramos, especialmente en los inicios, algo que puede penalizar ante rivales de mayor entidad.
Próximo compromiso en casa
El Movistar Estudiantes regresará a Madrid para disputar su próximo encuentro el domingo 19 de abril a las 12:30 horas, donde se medirá al Alimerka Oviedo en el Movistar Arena.