El Movistar Estudiantes no pudo culminar su esfuerzo en Santiago y cayó por 89-79 ante el Monbus Obradoiro, en un encuentro marcado por la igualdad durante gran parte del choque y resuelto en un último cuarto donde los locales impusieron su mayor energía.
El conjunto colegial afrontaba una exigente prueba antes del inicio de los playoffs, mientras que su rival se jugaba el ascenso directo, un factor que terminó pesando en los momentos decisivos.
Un inicio cuesta arriba condicionado por las pérdidas
El partido comenzó con dominio gallego. Obradoiro ejecutó con precisión su planteamiento, especialmente en defensa, y aprovechó las pérdidas del Estudiantes para abrir una primera brecha (26-14).
Los interiores, con protagonismo de Dos Anjos y Kravic, junto al acierto exterior de Barcello, marcaron diferencias ante un Estudiantes que no encontraba fluidez ofensiva ni continuidad en el juego.
Reacción colegial antes del descanso
En el segundo cuarto llegó la mejor versión del conjunto madrileño. El trabajo colectivo y el liderazgo de Pato Garino permitieron recortar distancias, metiendo de lleno a los visitantes en el partido.
A pesar de seguir acumulando errores, los colegiales ajustaron en defensa y mejoraron su circulación ofensiva, logrando marcharse al descanso con un esperanzador 45-41, dejando todo abierto para la segunda mitad.
Igualdad máxima tras el paso por vestuarios
El tercer cuarto confirmó la reacción del Estudiantes. El partido entró en una fase de máxima igualdad, con intercambio constante de canastas.
En este tramo emergió McGrew, clave desde el perímetro, sosteniendo al equipo en los momentos más complicados. El esfuerzo colectivo permitió cerrar el cuarto con una desventaja mínima, 65-64, manteniendo intactas las opciones de victoria.
El último cuarto, decisivo
Cuando el partido estaba en el aire, el Obradoiro dio un paso adelante. El equipo gallego, empujado por su público y con más en juego, encontró un plus de energía en el tramo final.
El Estudiantes pareció acusar el desgaste físico, y los locales aprovecharon para abrir una diferencia que llegó a los +12, liderados en ataque por un inspirado Brito en los minutos decisivos.
Pese a los intentos finales de los colegiales por engancharse al encuentro, la reacción no fue suficiente y el partido terminó decantándose para los gallegos.
Buenas sensaciones pese a la derrota
Más allá del resultado, el Movistar Estudiantes dejó buenas sensaciones competitivas, demostrando capacidad de reacción y carácter ante uno de los equipos más exigentes de la categoría.
El equipo llega ahora a la fase decisiva de la temporada con la vista puesta en los playoffs, donde buscará transformar este esfuerzo en resultados. Su próximo compromiso será en casa, donde recibirá a Palmer Basket Mallorca Palma en el último partido como local antes del inicio de la fase final.