Movistar Estudiantes peleó hasta el último segundo, pero terminó cayendo por 101-97 ante el Club Ourense Baloncesto en la jornada 21 de la Primera FEB, en un partido de alto ritmo ofensivo que se resolvió en los minutos finales.
El conjunto colegial afrontó el encuentro muy condicionado por las bajas de Jayson Granger, Lotanna Nwogbo y Hugo López, lo que obligó a completar la convocatoria con los jugadores del filial Miguel Sola, Pedro Robles y Abel Amón. A pesar de las dificultades, el equipo madrileño mostró carácter y estuvo cerca de completar la remontada.
Un inicio cuesta arriba y una rotación aún más corta
El partido comenzó con problemas para el Estudiantes. Ourense salió con mayor intensidad y firmó un parcial inicial de 7-0, marcando el ritmo desde el inicio. Sergi García y Juancho Vaulet reaccionaron, pero el argentino tuvo que retirarse tras sufrir un golpe en el tobillo, reduciendo aún más una rotación ya limitada.
Los gallegos aprovecharon la situación para dominar el primer cuarto, que terminó con un claro 27-16.
Reacción desde el triple y partido abierto al descanso
En el segundo periodo, Omar Silverio y Pato Garino sostuvieron al equipo, evitando que la ventaja local creciera. La aparición exterior de Sasu Salin, con un triple clave, cambió la dinámica del partido.
El Estudiantes firmó un gran parcial desde el perímetro y logró recortar distancias hasta llegar al descanso con el marcador ajustado: 54-49.
Salin desata la remontada
Tras el paso por vestuarios, el conjunto madrileño dio su mejor versión. Tres triples consecutivos de Salin permitieron a los colegiales ponerse por delante por primera vez (56-63).
Sin embargo, Ourense respondió con rapidez. El partido entró en una fase de intercambio constante de canastas, con ambos equipos muy acertados, y el tercer cuarto terminó con máxima igualdad: 71-72.
Un final decidido por pequeños detalles
En el último periodo, Silverio asumió el liderazgo ofensivo, bien secundado por la dirección de Sergi García. Pero los problemas de faltas castigaron al equipo: Garino y Tanner McGrew tuvieron que sentarse durante varios minutos con cuatro personales.
Empujado por su afición y con el acierto de jugadores como Rafa Lisboa, Gabe Kalscheur y Martín Fernández, el conjunto gallego firmó un parcial decisivo que le devolvió el mando.
El Estudiantes llegó a colocarse 74-79, pero un 9-2 local cambió el rumbo del encuentro (83-81) y ya no volvería a recuperar la ventaja. En los instantes finales, los intentos de Silverio y García no fueron suficientes para completar la remontada.
Un partido de alto nivel que deja buenas sensaciones
El choque fue uno de los más ofensivos y espectaculares de la jornada, con ambos equipos mostrando un gran nivel desde el perímetro. Pese a la derrota, el Movistar Estudiantes demostró competitividad en un escenario complicado y con una plantilla muy mermada.
Por su parte, Ourense refuerza su fortaleza en el Pazo y mantiene vivas sus aspiraciones de luchar por los puestos de play off de ascenso a la ACB, mientras que el conjunto colegial deberá recuperarse físicamente para afrontar las próximas jornadas en su objetivo de seguir en la pelea por la parte alta de la clasificación.