La nueva instalación, que permanecerá abierta al público hasta el 24 de mayo de 2026, centra su atención en Express (1963), una de las piezas más representativas del artista estadounidense dentro de la colección del Thyssen-Bornemisza. La exposición propone una mirada profunda al proceso creativo de Rauschenberg, explorando cómo su aproximación a la serigrafía —influenciada por el trabajo de Andy Warhol— y su espíritu experimental eliminaron las barreras tradicionales entre disciplinas artísticas y técnicas de imagen.
Comisariada por Marta Ruiz del Árbol, conservadora senior de Pintura Moderna del museo, la muestra presenta documentación inédita y materiales que ayudan a comprender mejor el dinamismo del trabajo de Rauschenberg, así como su constante interés por fusionar pintura, imagen impresa, movimiento y cultura popular en sus obras.
La exposición se enmarca en el calendario de celebraciones culturales que rodea el centenario del artista (nacido en 1925), y forma parte de una programación que busca subrayar la influencia de Rauschenberg en el arte contemporáneo y su relación con otros creadores de la segunda mitad del siglo XX.
El Thyssen-Bornemisza, una de las principales instituciones culturales de Madrid, ha registrado un incremento de visitantes en los últimos años y continúa consolidándose como un destino clave para amantes del arte clásico y moderno, reforzando el perfil internacional de la ciudad como polo cultural.