Un “puente” entre hemisferios clave para orientarnos
Un equipo del CSIC, en colaboración con la Universidad Miguel Hernández de Elche, ha descubierto un circuito neuronal fundamental que permite la comunicación entre los dos hemisferios del cerebro para coordinar la memoria espacial, es decir, la capacidad de orientarnos y recordar ubicaciones.
El estudio, publicado en la revista Cell Reports, describe por primera vez cómo neuronas de un hemisferio del hipocampo envían información al otro a través de una estructura denominada subículo. Este “puente” neuronal resulta esencial para construir y utilizar los mapas mentales que permiten a los seres humanos y animales moverse por su entorno.
Qué ocurre cuando se interrumpe esta conexión
Para comprobar la importancia de este circuito, los investigadores utilizaron técnicas avanzadas que permiten controlar la actividad neuronal mediante luz. Al bloquear esta conexión en modelos animales, observaron que los sujetos tenían dificultades para recordar ubicaciones o tomar decisiones basadas en el espacio.
Sin embargo, otras capacidades cognitivas permanecían intactas, lo que confirma que este circuito está específicamente vinculado a la memoria espacial, una función clave para la navegación y la orientación cotidiana.
Implicaciones en enfermedades como la esquizofrenia
El estudio también revela que este circuito puede estar alterado en determinadas enfermedades neuropsiquiátricas. En concreto, los investigadores observaron anomalías en modelos con una alteración genética asociada a la esquizofrenia.
Estos resultados sugieren que los problemas de comunicación entre hemisferios podrían estar detrás de algunos déficits cognitivos característicos de estos trastornos, lo que abre la puerta a nuevas herramientas de diagnóstico precoz y posibles terapias futuras.
Un avance clave para entender cómo funciona el cerebro
La memoria espacial es una capacidad esencial que permite a las personas recordar rutas, ubicaciones y relaciones entre objetos en el entorno, funcionando como un auténtico “mapa cognitivo” del mundo que nos rodea.
Este hallazgo supone un paso importante para comprender cómo el cerebro integra información entre sus dos mitades y coordina funciones complejas. Además, refuerza el papel del hipocampo como una de las regiones clave en los procesos de memoria y orientación.
Con este avance, la investigación española se sitúa en la vanguardia internacional en el estudio de la cognición y el funcionamiento cerebral.