El estudio señala que ambos países mantienen unas cuentas exteriores saneadas a pesar de las tensiones geopolíticas, la desaceleración de algunos mercados internacionales y el incremento de las barreras comerciales.
Según los datos recogidos en el informe, España cerró 2025 con un superávit por cuenta corriente superior al 3% del PIB, mientras que Portugal registró un saldo ligeramente negativo, en torno al 0,5% del PIB. Esta evolución confirma que la internacionalización sigue siendo uno de los pilares fundamentales del modelo económico de ambos países.
Durante la presentación del documento, Gonzalo Solana, director de la Cátedra Global Nebrija de Internacionalización de Empresas, defendió la necesidad de avanzar hacia una mayor integración económica entre España y Portugal para aprovechar mejor los activos compartidos en un entorno internacional cada vez más incierto.
Las exportaciones afrontan nuevos desafíos
El informe advierte de que las exportaciones de bienes atraviesan una etapa de crecimiento moderado debido a diversos factores, entre ellos la debilidad de la demanda en algunos mercados europeos, la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos, la crisis del sector automovilístico, el incremento de los costes energéticos y la competencia tecnológica de economías como Estados Unidos y China.
No obstante, el estudio destaca una evolución positiva hacia productos de mayor contenido tecnológico, una transformación que refuerza la competitividad exterior de las economías ibéricas.
El sector servicios impulsa el crecimiento exterior
Uno de los aspectos más destacados del informe es el excelente comportamiento de las exportaciones de servicios.
Récord del turismo en Portugal
Portugal alcanzó en 2025 unos ingresos turísticos históricos de 29.130 millones de euros, un 5 % más que el año anterior, consolidando el peso estratégico de esta actividad para su economía.
Superávit histórico de servicios en España
En el caso español, la balanza de servicios registró un superávit de 113.500 millones de euros, lo que supone un incremento del 13,3% respecto a 2024. Además del turismo, los servicios empresariales, tecnológicos y digitales continúan ganando relevancia en la proyección internacional del país.
El comercio bilateral entre España y Portugal gana peso
El intercambio comercial entre ambos países continúa intensificándose y refuerza la integración económica de la Península Ibérica.
Durante 2025, las exportaciones españolas hacia Portugal crecieron un 4,3 %, alcanzando los 33.930 millones de euros. Por su parte, las exportaciones portuguesas a España descendieron ligeramente un 0,7 %, hasta los 16.549 millones.
El informe considera que esta creciente interdependencia económica puede convertirse en una herramienta clave para impulsar la autonomía estratégica europea y fortalecer la resiliencia económica de ambos mercados.
La inversión cruzada consolida la integración empresarial
Los autores destacan que España y Portugal continúan siendo destinos atractivos para la inversión extranjera y que la inversión mutua entre ambos países es cada vez más sólida, estable y funcional.
Esta dinámica favorece la creación de cadenas de valor compartidas y fortalece la competitividad internacional de las empresas ibéricas en un escenario económico global marcado por la incertidumbre.
Iberoamérica sigue siendo una oportunidad pendiente
El informe también identifica margen de mejora en la presencia empresarial ibérica en Iberoamérica.
A pesar de los vínculos históricos, culturales y lingüísticos, la internacionalización de las compañías españolas y portuguesas en la región todavía resulta inferior al potencial existente. El estudio señala que las diferencias regulatorias, institucionales y económicas exigen una planificación rigurosa y un asesoramiento especializado para aprovechar plenamente las oportunidades de crecimiento.
España y Portugal, socios clave para la autonomía estratégica europea
Durante la jornada celebrada en el campus de Princesa de la Universidad Nebrija participaron el embajador de Portugal en España, José Augusto Duarte, y el director general de Diplomacia Económica del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Jordi Colgan.
Ambos coincidieron en destacar la importancia de reforzar la cooperación económica entre España y Portugal en un contexto internacional cada vez más volátil.
Cinco prioridades para fortalecer la cooperación ibérica
En una mesa redonda dedicada a la autonomía estratégica europea, expertos de instituciones nacionales y comunitarias señalaron cinco grandes retos compartidos para ambos países:
- Mejorar las conexiones físicas e infraestructuras transfronterizas.
- Profundizar en la integración energética.
- Reforzar las capacidades tecnológicas e industriales.
- Impulsar la internacionalización de las pymes exportadoras.
- Incrementar la colaboración conjunta en mercados exteriores más allá de la Unión Europea.
Los participantes coincidieron en que la estrecha relación económica entre España y Portugal constituye una de las alianzas más consolidadas de la Unión Europea y puede convertirse en un factor decisivo para fortalecer la competitividad y la autonomía estratégica del continente.