Investigación en salud mental

Un estudio internacional vincula los estilos positivos de afrontamiento con una mayor resiliencia psicológica

Un equipo de investigación del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM), liderado por el catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) José Luis Ayuso Mateos, ha demostrado la asociación directa entre los estilos positivos de afrontamiento y una mayor resiliencia psicológica, así como la posibilidad de entrenar estas estrategias para mejorar la respuesta frente a la adversidad.

Salud mental - Comunidad de Madrid
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La resiliencia psicológica, entendida como la capacidad de mantener una buena salud mental ante situaciones adversas, ha sido analizada en profundidad por un equipo internacional de investigadores del CIBERSAM, la UAM y el Instituto Leibniz para el Estudio de la Resiliencia. El trabajo, publicado en la revista Nature Communications, integra tres estudios independientes —dos desarrollados en Alemania y uno en España— que convergen en conclusiones claras sobre cómo afrontamos el estrés y la adversidad.

La investigación muestra que las personas que emplean estilos positivos de afrontamiento presentan una mejor respuesta psicológica ante acontecimientos estresantes. Además, los autores demuestran que este tipo de afrontamiento no es innato ni fijo, sino que puede fortalecerse mediante intervenciones psicológicas diseñadas específicamente para fomentar la resiliencia.

El investigador de la UAM Roberto Mediavilla, coordinador del estudio español y autor principal del artículo, explica que la resiliencia se manifiesta en la diferente reacción de personas con condiciones de partida similares ante una misma situación adversa. “Imaginemos dos personas con determinantes sociales, carga genética e historia vital parecidas que afrontan la pérdida de un ser querido. Una desarrolla un síndrome depresivo y la otra no. Desde nuestra conceptualización, la segunda muestra una menor reactividad al estrés, es decir, una mayor resiliencia”, señala.

Comprender estas diferencias resulta fundamental tanto para explicar la respuesta humana ante la adversidad como para diseñar tratamientos más eficaces en salud mental. El estudio identifica que detrás de una respuesta adaptativa al estrés existe un tipo concreto de afrontamiento, definido como la tendencia a encarar la adversidad de forma constructiva, incluso con cierto grado de optimismo o irrealismo funcional.

La investigación se enmarca en la colaboración iniciada en 2020 entre la UAM y el Instituto Leibniz, dentro del proyecto europeo RESPOND, financiado por la Comisión Europea. En ese contexto, los equipos liderados por Ayuso Mateos y Josep Maria Haro Abad llevaron a cabo un ensayo clínico que demostró la eficacia de una intervención psicológica para reducir síntomas de ansiedad y depresión en profesionales sanitarios durante la pandemia de COVID-19, tanto en la Comunidad de Madrid como en Cataluña.

“Con este nuevo trabajo vamos un paso más allá, ya que demostramos que la intervención no solo reduce los síntomas, sino que también mejora la capacidad de las personas para responder con mayor resiliencia”, destaca Ayuso, investigador principal del proyecto.

Los autores subrayan que estos resultados refuerzan una línea de investigación creciente sobre resiliencia psicológica y su aplicación en ensayos clínicos y estudios poblacionales. En un contexto social marcado por crisis sanitarias y situaciones de incertidumbre, los investigadores defienden la importancia de definir con precisión qué es la resiliencia, cómo medirla adecuadamente y, sobre todo, cómo promoverla desde una perspectiva de salud pública y de políticas públicas.