Universidad y Política

La defensa de los derechos humanos en Venezuela se abre paso ante la polarización política en España

Expertas, periodistas y activistas analizan en la Universidad Nebrija la crisis venezolana desde una perspectiva centrada en los derechos humanos y la migración

Mesa redonda Venezuela Nebrija
photo_camera Mesa redonda Venezuela Nebrija

La Universidad Nebrija ha acogido un coloquio centrado en la situación política y humanitaria de Venezuela, con el objetivo de promover una reflexión crítica sobre la persistencia del régimen autoritario y los desafíos de una futura transición democrática. La jornada, organizada por el Departamento de Relaciones Internacionales, reunió a representantes de la academia, el periodismo y la sociedad civil venezolana en la diáspora.

La coordinadora de la Cátedra Global Nebrija en Migraciones y Derechos Humanos, Nieves Fernández Rodríguez, moderó el encuentro y subrayó la necesidad de abordar el caso venezolano desde las consecuencias humanas y no únicamente desde el debate ideológico. “Pocas veces el debate se centra en las consecuencias humanas de lo que sucede en Venezuela en los últimos años”, afirmó.

En el coloquio participaron la periodista Dariela Sosa, directora del medio independiente Soy Arepita; la profesora de la Universidad Complutense de Madrid Thairi Moya; la activista Wanda Cedeño, integrante de Voto Joven; y la asesora jurídica Ana María Moreno, especializada en política migratoria.

Más de ocho millones de personas han abandonado Venezuela desde 2016

Durante la sesión, Nieves Fernández contextualizó el alcance de la crisis migratoria venezolana. Según explicó, más de ocho millones de personas —el 30 % de la población del país— han abandonado Venezuela desde 2016, en lo que calificó como “uno de los éxodos más grandes del mundo”.

La investigadora destacó que las causas principales son “la inseguridad, la represión política y una profunda debacle económica”, en un contexto donde el Estado “ha dejado de garantizar las condiciones materiales básicas de vida”.

Fernández señaló además que la migración venezolana ha evolucionado en la última década. Si antes de 2015 emigraban principalmente sectores de clase media, desde 2016 comenzaron a salir personas de todos los estratos sociales. “Es lo que los historiadores venezolanos Tomás Páez y Leonardo Vivas denominan ‘migración de la desesperación’”, explicó.

“El debate sobre Venezuela está instrumentalizado en España”

La periodista Dariela Sosa apeló a la comunidad internacional para apoyar una futura agenda democrática en Venezuela y lamentó que el debate político sobre el país “esté muy instrumentalizado en España”.

“Desde la derecha se utiliza como argumento contra cualquier proyecto de izquierdas, mientras que desde ciertos sectores de la izquierda se aborda con incomodidad o de forma acrítica”, sostuvo.

Sosa denunció además el deterioro de las libertades civiles y la censura en el país. “Actualmente hay 43 medios de comunicación bloqueados y mucha autocensura. La gente borra los mensajes de WhatsApp porque cualquier contenido crítico puede derivar en extorsión”, afirmó.

Por su parte, Thairi Moya criticó la simplificación ideológica con la que suele analizarse la situación venezolana. “Seguimos encerrados en un paradigma de guerra fría y olvidamos al ser humano en toda su expresión”, señaló.

La profesora de Derecho Internacional Público defendió también la necesidad de juzgar los crímenes del régimen venezolano en instancias internacionales y denunció la existencia de “20.000 ejecuciones extrajudiciales silenciosas”, muchas de ellas dirigidas contra los sectores más vulnerables de la población.

Wanda Cedeño denuncia un “autoritarismo electoral”

La activista Wanda Cedeño, coordinadora nacional de la organización juvenil Voto Joven, alertó sobre las dificultades reales que enfrentan los ciudadanos venezolanos para ejercer el derecho al voto.

“Venezuela es un caso de autoritarismo electoral; se trata de un sistema diseñado para que el derecho a elegir no pueda materializarse plenamente”, afirmó.

Cedeño detalló obstáculos económicos, logísticos y políticos para participar en procesos electorales: desde largos desplazamientos para registrarse como votante hasta cortes eléctricos, fallos de internet o detenciones arbitrarias.

Aun así, destacó la resiliencia democrática de la sociedad venezolana. “A pesar de todas las restricciones, en las elecciones de 2024 participó más del 59 % del padrón electoral”, recordó.

Colombia, principal país receptor del éxodo venezolano

La jurista Ana María Moreno explicó la evolución de la política migratoria colombiana ante la llegada masiva de venezolanos desde 2015. Colombia acoge actualmente a cerca de 2,8 millones de migrantes venezolanos, el 36 % del total del éxodo.

Moreno destacó herramientas como el Estatuto Temporal de Protección para Migrantes Venezolanos y el programa Primero la Niñez, que ha garantizado la nacionalidad colombiana a más de 140.000 niños nacidos en Colombia de padres venezolanos.

“La gestión migratoria colombiana ofrece lecciones fundamentales para el diseño de políticas de integración en contextos de desplazamiento masivo”, afirmó.

Historias concretas detrás de las cifras

La jornada concluyó con una reflexión de Nieves Fernández sobre la necesidad de poner rostro humano a la crisis venezolana. La investigadora recordó casos como el de Aleja, que huyó tras participar en las protestas de 2017, o el de César, que emigró para costear el tratamiento oncológico de su padre.

“¿Por qué seguimos interpretando Venezuela en clave doméstica y utilizándola para reforzar nuestras propias posiciones ideológicas?”, planteó Fernández, quien también preguntó por qué la realidad venezolana se conoce casi exclusivamente “a través del discurso de los políticos y no de las voces de los propios venezolanos”.