Así lo ha subrayado el vicealmirante Javier Roca Rivero, comandante del Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE), en un encuentro con los medios de comunicación en la sede actual del organismo, en la Base de Retamares, en Pozuelo de Alarcón.
La Base de Retamares es ya sede de varias estructuras militares clave, entre ellas el Mando Conjunto del Ciberespacio y la Escuela Militar de Ciberoperaciones, que forman parte de la estrategia de defensa digital de España. Esta ubicación, conocida como el Pentágono español, se convierte con el nuevo hub en un polo aún más importante para la seguridad nacional en el entorno digital.
Centro de mando, formación y simulación para operaciones cibernéticas
El proyecto contempla distintos espacios y funciones. Dentro de sus instalaciones habrá un edificio dedicado al Nato Cyber Range, una plataforma para simular y entrenar ciberoperaciones a nivel estratégico y operacional, además de un centro de mando que operará de forma continua con capacidad para cientos de personas. También se incluirán zonas de formación y experimentación, dotadas de tecnología avanzada para el análisis de inteligencia y respuesta ante ataques digitales.
Según el Ministerio de Defensa, la base tendrá como objetivo central coordinar las operaciones de ciberseguridad de las Fuerzas Armadas, protegiendo sistemas, redes y datos frente a ciberataques, espionaje y riesgos tecnológicos. Esta infraestructura permitirá centralizar recursos humanos y tecnológicos en un solo complejo, mejorando la eficacia de la respuesta ante amenazas digitales.
Expertos en seguridad coinciden en que el ciberespacio se ha convertido en un dominio estratégico crítico para la defensa nacional, y la creación de esta base se enmarca dentro de la modernización de las capacidades digitales de España.
Coordinación con la OTAN y proyección internacional
La construcción de la base se realizará con el apoyo de la OTAN, integrando la instalación madrileña en la red de centros aliada de defensa cibernética. Esto permitirá desarrollar ejercicios conjuntos, compartir inteligencia y coordinar operaciones de protección ante ciberamenazas de carácter transnacional, consolidando a España como un nodo clave de defensa digital en Europa.
Antonio García, portavoz del Ministerio de Defensa, destacó que la infraestructura "no solo refuerza la soberanía tecnológica española, sino que también potencia la cooperación con aliados en un contexto geopolítico de creciente complejidad en el ciberespacio".