La calle Carnero, en pleno barrio de Embajadores, se ha convertido este jueves en el escenario de una nueva protesta por la vivienda en Madrid. Decenas de vecinos y activistas se concentraron desde primera hora de la mañana para tratar de impedir el desahucio de Mariano Ordaz, un jubilado de 67 años que afronta la quinta orden de lanzamiento de la casa en la que asegura haber vivido toda su vida.
La movilización, convocada por el Sindicato de Inquilinas de Madrid, reunió a numerosos manifestantes frente al inmueble mientras un amplio dispositivo policial vigilaba la zona para garantizar la ejecución del procedimiento judicial.
Amplio dispositivo policial en la calle Carnero
La zona ha permanecido acordonada desde primera hora de la mañana por un importante despliegue de la Policía Nacional, con hasta ocho furgones policiales desplegados para garantizar la seguridad durante la intervención judicial.
Además, efectivos de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid instalaron una colchoneta de seguridad después de que el Sindicato de Inquilinas advirtiera de que dos activistas amenazaban con arrojarse al vacío si se ejecutaba el desahucio.
La portavoz del colectivo, Carolina Vilariño, criticó la dimensión del operativo policial. “Estamos hablando de entre 80 y 100 policías para desahuciar a un señor de 67 años”, denunció durante la concentración.
El conflicto entre el inquilino y la propiedad
El inmueble pertenece a la Venerable Orden Tercera de San Francisco de Asís, que justifica el procedimiento alegando la necesidad de acometer obras en el edificio.
Sin embargo, desde el Sindicato de Inquilinas sostienen que el estado de deterioro del inmueble es consecuencia directa de “años de abandono y dejadez” por parte de la propiedad.
Según explican los activistas, Mariano mantiene una deuda pendiente y lleva más de cuatro años intentando negociar una solución que le permita permanecer en el inmueble mediante un alquiler asequible.
“Mariano es una persona jubilada que solo quiere negociar, pagar y seguir viviendo en su casa”, aseguró Vilariño, que acusó a la propiedad de priorizar la rentabilidad económica frente al arraigo vecinal.
“Sacar a Mariano del barrio es romperle la vida”
El Sindicato de Inquilinas considera que el lanzamiento tendría consecuencias irreversibles para el afectado, debido a su arraigo histórico en el barrio de Embajadores.
“Sacar a Mariano del barrio supone romperle la vida”, afirmó la portavoz, quien denunció la falta de alternativas habitacionales y cargó contra las distintas administraciones públicas por la gestión de la crisis de vivienda.
Durante la protesta también se criticó al Gobierno central, a la Comunidad de Madrid y al Ayuntamiento de la capital por, según el colectivo, no impulsar medidas eficaces para garantizar el acceso a la vivienda.
Nueva movilización por la vivienda el 24 de mayo
En el marco de esta protesta, el Sindicato de Inquilinas de Madrid llamó a participar en la manifestación convocada para el próximo 24 de mayo bajo el lema “La vivienda nos cuesta la vida. Bajemos los precios”.
La marcha partirá desde Atocha y recorrerá el centro de Madrid hasta finalizar en la zona de Sevilla, mientras que por la tarde están previstos distintos actos reivindicativos en la Puerta del Sol.