La asociación profesional JUCIL ha exigido al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Guardia Civil máxima transparencia y garantías de seguridad para los agentes que participarán en el operativo desplegado en el puerto de Granadilla de Abona ante la llegada de un crucero vinculado a casos de hantavirus.
La organización reclama información “inmediata, exacta y detallada” sobre el material de protección biológica disponible para los guardias civiles encargados del traslado y custodia de las personas afectadas. Según denuncia el colectivo, la incertidumbre sobre los equipos de protección y las instrucciones recibidas está generando preocupación entre los agentes destinados en Tenerife.
JUCIL alerta del riesgo biológico por la cepa Andes
La asociación advierte de que la variante del hantavirus detectada, conocida como cepa Andes, presenta una elevada peligrosidad y puede alcanzar tasas de mortalidad de entre el 15 % y el 50 %, según datos expuestos por virólogos y especialistas sanitarios.
Desde JUCIL recuerdan que este virus puede transmitirse por aerosoles, un mecanismo similar al del coronavirus, aunque con una letalidad considerablemente superior. Por ello, consideran imprescindible que todos los efectivos cuenten con material homologado y específicamente diseñado para afrontar amenazas biológicas de alta complejidad.
La organización exige conocer con precisión las características técnicas de mascarillas, guantes, trajes de protección y demás equipos entregados a los agentes, así como garantías de que existe suministro suficiente para cubrir todos los turnos previstos durante el operativo.
Críticas por la falta de información y coordinación
La asociación denuncia además la existencia de “informaciones contradictorias” sobre el dispositivo sanitario y policial, lo que, a su juicio, incrementa la inseguridad entre los profesionales destinados en el operativo.
JUCIL considera especialmente grave que todavía no exista una confirmación oficial clara sobre los lotes de material disponibles ni sobre los protocolos definitivos que deberán seguir los agentes durante las próximas jornadas.
En este sentido, la organización reclama una supervisión técnica rigurosa y alejada de decisiones “políticas o presupuestarias”, insistiendo en que “la seguridad de los guardias civiles no puede quedar en manos de la improvisación”.
Reivindicación de la profesión de riesgo y la equiparación salarial
El sindicato profesional ha aprovechado la situación para volver a reclamar el reconocimiento de la Guardia Civil como profesión de riesgo, una reivindicación histórica del colectivo.
Desde JUCIL sostienen que los guardias civiles vuelven a situarse “en primera línea” frente a emergencias sanitarias y biológicas sin contar, aseguran, con el mismo reconocimiento profesional y retributivo que otros cuerpos policiales.
La asociación critica que la naturaleza militar de la Guardia Civil se utilice para imponer servicios de alta peligrosidad “sin las suficientes garantías materiales y jurídicas” y denuncia que la equiparación salarial con otros cuerpos policiales continúa incompleta.
Exigen garantías inmediatas para todos los agentes
La organización reclama que Interior y la Dirección General de la Guardia Civil certifiquen oficialmente que el material entregado es adecuado para esta cepa concreta del hantavirus y garantizan que continuará vigilando el desarrollo del operativo.
Además, exige que todos los agentes destinados en Tenerife dispongan de equipos de protección suficientes durante las 24 horas del servicio y que se refuercen los protocolos preventivos para minimizar riesgos tanto para los profesionales como para sus familias.

