Vertedero de Valdemingómez

La FRAVM rechaza la ampliación del vertedero de Valdemingómez y pide retirar el proyecto por su impacto ambiental

La FRAVM presenta alegaciones contra la ampliación del vertedero de Valdemingómez al considerar insuficientes las medidas ambientales
Imagen de archivo de la Planta de Las Lomas de Valdemingómez
photo_camera Imagen de archivo de la Planta de Las Lomas de Valdemingómez

La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha presentado un documento de alegaciones contra el proyecto de ampliación del vertedero de residuos urbanos no peligrosos del Parque Tecnológico de Valdemingómez, al considerar que la iniciativa consolida un modelo de gestión de residuos obsoleto y no incorpora medidas suficientes para minimizar sus impactos ambientales.

El proyecto sometido a información pública contempla la construcción de dos nuevas celdas de vertido, identificadas como las número 8 y 9, cuya explotación está prevista entre septiembre de 2027 y enero de 2035.

La organización vecinal solicita la retirada del proyecto en los términos actuales, al entender que no queda suficientemente acreditada la necesidad de la actuación ni la adecuación de las alternativas planteadas, además de cuestionar la reducción efectiva del vertido y la prevención de sus efectos ambientales, sociales y territoriales.

La federación reclama priorizar la reducción y el reciclaje

Uno de los principales argumentos recogidos en las alegaciones es que la ampliación consolida la dependencia del vertido como sistema de gestión de residuos, cuando, según recuerda la FRAVM, la normativa estatal y europea establece que debe constituir la última opción.

La federación considera que antes de ampliar la capacidad del vertedero debería demostrarse que se han agotado todas las posibilidades para reducir los residuos destinados a depósito, potenciando la separación en origen, el reciclaje, la reutilización y un tratamiento previo más eficaz.

Asimismo, subraya que la alternativa al vertido tampoco puede ser la incineración, método cuya eliminación viene reclamando desde hace años en relación con la planta de Las Lomas, también ubicada en el Parque Tecnológico de Valdemingómez.

La FRAVM propone la realización de una auditoría independiente sobre el tratamiento previo de los residuos, que permita identificar la presencia de materiales reciclables o materia orgánica biodegradable antes de autorizar nuevas capacidades de vertido.

Alerta por los olores y sus efectos sobre los vecinos

La organización vecinal considera que el proyecto minimiza el problema de la contaminación odorífera, calificándola como una molestia menor, cuando, según expone en sus alegaciones, se trata de un problema histórico que afecta directamente a la calidad de vida de los vecinos.

En este sentido, recuerda que el Ensanche de Vallecas ha sufrido recientemente varios episodios de fuertes olores procedentes de las actuales celdas del vertedero de Las Dehesas, por lo que reclama la incorporación de un Plan específico de Gestión de Olores para las futuras celdas.

Además, sostiene que la evaluación ambiental no puede analizar exclusivamente el impacto de las nuevas instalaciones, sino que debe valorar el efecto acumulado del conjunto de actividades desarrolladas en Valdemingómez, incluidas las plantas de tratamiento, la incineración, la biometanización, el tráfico de camiones, las emisiones atmosféricas, la gestión del biogás y los lixiviados.

Riesgo para las aguas subterráneas

Otro de los aspectos cuestionados por la FRAVM hace referencia al riesgo de contaminación de las aguas subterráneas.

Según recoge el documento de alegaciones, la celda número 8 mantiene una distancia mínima de cinco metros respecto al nivel freático, límite que coincide con el mínimo exigido por la normativa autonómica.

La organización considera que esa separación debería incrementarse, debido a la presencia de terrenos con yesos, cuya naturaleza puede favorecer procesos de disolución, alteraciones del terreno y posibles vías de circulación del agua a largo plazo.

Por ello, reclama aplicar un criterio de máxima prudencia en la protección de los acuíferos y realizar estudios más profundos sobre el comportamiento del subsuelo.

También cuestiona el control de incendios y la vigilancia ambiental

Las alegaciones presentadas por la FRAVM también hacen referencia a la insuficiente evaluación de los riesgos de incendios, accidentes y situaciones de emergencia, así como a las limitaciones del actual Plan de Vigilancia Ambiental previsto en el proyecto.

La federación entiende que la autorización debería condicionarse a objetivos medibles y revisables, con límites anuales de entrada de residuos, controles independientes, mecanismos de participación vecinal y sistemas de seguimiento que permitan revisar el funcionamiento de las instalaciones en caso de incumplimientos.

Solicita reformular el proyecto

Como conclusión, la FRAVM pide que no se autorice la ampliación en los términos actualmente planteados y que el proyecto sea reformulado incorporando una evaluación más completa sobre la necesidad real de aumentar la capacidad del vertedero, el tratamiento previo de los residuos y los impactos acumulados del conjunto de instalaciones de Valdemingómez.

Asimismo, reclama que cualquier futura autorización incorpore escenarios verificables de reducción del vertido, mejoras en el tratamiento de los residuos, protección reforzada de las aguas subterráneas y medidas específicas para el control de lixiviados, biogás, olores, incendios, biodiversidad y vigilancia ambiental, con mecanismos de control independientes y participación vecinal.