La Guardia Civil ha detenido a un hombre e investiga a una segunda persona como presuntos responsables del incendio forestal de Burgohondo (Ávila), después de determinar que el fuego se originó por una chispa producida durante el uso de maquinaria pesada en una zona donde esa actividad estaba prohibida.
Según ha informado el Instituto Armado, la investigación desarrollada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) ha permitido concluir que el origen del incendio estuvo en la chispa generada por dicha maquinaria.
La inspección técnica detectó indicios claros de la actividad
Durante la inspección técnica ocular realizada en la zona afectada y tras la elaboración del correspondiente informe técnico de causas, los agentes, en colaboración con la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) de la Junta de Castilla y León, localizaron indicios claros de la utilización de maquinaria pesada.
La investigación determinó que esos trabajos se estaban llevando a cabo en unos días en los que la Junta de Castilla y León había decretado la prohibición del uso de maquinaria cuyo funcionamiento pudiera generar fuego en el monte.
Además, según la Guardia Civil, los dos implicados carecían de autorización administrativa para realizar esos trabajos e incumplían la orden que regula los medios de extinción que debe portar la maquinaria susceptible de producir chispas.
Los implicados afrontan dos presuntos delitos
A las dos personas implicadas se les atribuye un presunto delito de incendio forestal y otro contra los recursos naturales y el medio ambiente.
La investigación también aprecia los agravantes de que el incendio haya afectado a zonas próximas a núcleos de población o lugares habitados y de haber perjudicado gravemente el equilibrio de los sistemas naturales.
Más de 9.000 hectáreas calcinadas y 1.500 vecinos evacuados
El incendio de Burgohondo es uno de los fuegos que durante la pasada madrugada motivaron la declaración de la emergencia de interés nacional.
Según la información facilitada, el incendio ha calcinado ya más de 9.000 hectáreas y ha obligado a la evacuación de alrededor de 1.500 vecinos.