Miles de aficionados del Paris Saint-Germain salieron a las calles para celebrar el segundo título consecutivo de la Champions League conseguido por el conjunto parisino tras imponerse al Arsenal en una final decidida en la tanda de penaltis.
La fiesta se concentró especialmente en zonas emblemáticas de la capital francesa como los Campos Elíseos, el entorno de la Torre Eiffel y las inmediaciones del Parque de los Príncipes. Sin embargo, a medida que avanzaba la noche, diversos grupos protagonizaron altercados que obligaron a intervenir a las fuerzas de seguridad.
Un fallecido y casi 900 detenidos
Según el último balance facilitado por las autoridades francesas, los disturbios dejaron al menos un fallecido y cerca de 900 personas detenidas en distintos puntos del país. El Ministerio del Interior confirmó además que decenas de agentes resultaron heridos durante los enfrentamientos.
Las primeras cifras oficiales situaban los arrestos en torno a las 780 personas, aunque el recuento actualizado elevó posteriormente el número de detenidos hasta casi 900.
Incendios, vandalismo y enfrentamientos con la policía
Durante la madrugada se registraron incendios de vehículos, destrozos en comercios, lanzamiento de fuegos artificiales contra los agentes y enfrentamientos en varios barrios de París. Las autoridades también informaron de intentos de asalto a instalaciones policiales y actos vandálicos en diferentes ciudades francesas.
El dispositivo de seguridad desplegado para la final movilizó a más de 20.000 efectivos en toda Francia con el objetivo de evitar una repetición de los incidentes registrados el año anterior tras la primera Champions del PSG.
Macron condena la violencia
El presidente francés, Emmanuel Macron, condenó públicamente los disturbios y defendió la actuación de las fuerzas de seguridad. Desde el Gobierno francés se insistió en diferenciar a la mayoría de aficionados que celebraron pacíficamente el título de los grupos responsables de los actos violentos.
Por su parte, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, aseguró que la situación quedó bajo control durante la jornada posterior y confirmó que se mantendrán las investigaciones para identificar a los responsables de los altercados.
Una imagen empañada para un éxito histórico
La victoria del PSG suponía un nuevo hito para el club parisino, que logró revalidar el título continental y consolidarse entre las grandes potencias del fútbol europeo. Sin embargo, la magnitud de los disturbios volvió a abrir el debate en Francia sobre la gestión de las celebraciones deportivas multitudinarias y los problemas de orden público asociados a este tipo de eventos.