Los profesionales del Hospital público Gregorio Marañón han conseguido un hito médico al salvar la pierna de un niño de siete años diagnosticado con un osteosarcoma, un tipo de cáncer óseo poco frecuente y especialmente agresivo en población infantil. La intervención, realizada por los Centros, Servicios y Unidades de Referencia del Sistema Nacional de Salud (CSUR) del centro, ha permitido preservar la función de la articulación de la rodilla y la extremidad completa, evitando la amputación.
El menor llegó al hospital tras haber sido intervenido previamente por una fractura que terminó revelándose como un sarcoma óseo. En su fémur llevaba dos clavos intramedulares cuya retirada convencional suponía un alto riesgo de diseminación tumoral. Ante este escenario, el equipo médico optó por una estrategia de rescate extremadamente compleja para mantener el miembro inferior.
La operación se desarrolló en un quirófano híbrido y combinó tecnología 3D, navegación quirúrgica por infrarrojos y realidad aumentada. Además, se utilizó un injerto de tibia de un donante adulto, procedente del Banco de Huesos del propio hospital, para reconstruir la zona afectada tras la extirpación completa del tumor.
Antes de entrar a quirófano, la intervención fue minuciosamente ensayada por la Unidad de Planificación Avanzada y Manufactura 3D del centro mediante la creación de un gemelo digital del fémur del paciente. Este biomodelo virtual permitió diseñar guías de corte personalizadas, con las que los cirujanos retiraron los clavos y extirparon el tumor con márgenes de seguridad, sin dañar el tejido sano.
Este trabajo previo fue clave para anticipar riesgos, mejorar la coordinación del equipo médico y optimizar los tiempos quirúrgicos, lo que se tradujo en una intervención más segura y eficaz. El resultado ha sido la conservación de la extremidad y de la función articular, permitiendo que el niño continúe ahora con su tratamiento oncológico en condiciones favorables.
El osteosarcoma es un cáncer que afecta principalmente a niños y adolescentes y se caracteriza por un crecimiento celular descontrolado que debilita los huesos, pudiendo provocar dolor, inflamación o fracturas. La actuación del Gregorio Marañón demuestra que la innovación tecnológica aplicada a la sanidad pública puede marcar la diferencia en casos de extrema complejidad y cambiar radicalmente el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes más pequeños.