El Ministerio de Defensa ha cifrado en 24 el número de militares contagiados de sarna en la Comandancia General de Ceuta, aunque ha desvinculado estos casos de la entrada masiva de migrantes registrada en la ciudad autónoma.
El departamento que dirige Margarita Robles ha informado, a través de un comunicado del Ejército de Tierra, de que dos de los 24 casos detectados son anteriores a la llegada de los migrantes a Ceuta.
Defensa ha recordado además que la sarna es una “infección común en zonas de elevada humedad”, como la ciudad autónoma, y ha confirmado que ya se han adoptado medidas tanto para atender a los militares afectados como para llevar a cabo la higienización de las instalaciones.
“Todos se encuentran recibiendo el tratamiento aconsejado por las autoridades sanitarias tras confirmarse el diagnóstico”, ha señalado el Ministerio.
Un protocolo para prevenir nuevos contagios
Ante la aparición de los casos, la Jefatura de Sanidad de la Comandancia General de Ceuta ha establecido un protocolo de actuación destinado a prevenir nuevos contagios entre los militares.
El procedimiento también busca detectar de manera precoz a aquellos efectivos que presenten síntomas y establecer un mismo circuito de actuación en todas las unidades.
Las medidas llegan después de que la Unión de Militares de Tropa (UMT) denunciara este lunes que había al menos 14 militares afectados por un brote de sarna.
La organización vinculó entonces el origen de la infección a las condiciones en las que fue alojado el personal el sábado 15 de agosto en la antigua Batería de Costa K-8.
La UMT cuestiona las condiciones de alojamiento
Según la denuncia de la Unión de Militares de Tropa, la antigua Batería de Costa K-8 es “una dependencia habitualmente en desuso, sin el mantenimiento higiénico preceptivo, con antecedentes conocidos de plagas similares y en situación de hacinamiento”.
La organización también ha censurado lo que considera un “abandono” de los militares en materia de Prevención de Riesgos Laborales.
La UMT sostiene que los efectivos están trabajando sin que se haya definido la composición técnica de los Equipos de Protección Individual y sin que ese material haya sido suministrado oficialmente y de manera gratuita.
Según su denuncia, esta situación habría llevado a soldados a utilizar sus propias mascarillas y guantes para tratar de evitar contagios durante el servicio.
La presión sanitaria continúa en Ceuta
La situación se produce veinte días después de la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta, en un contexto en el que los servicios públicos continúan sometidos a una elevada presión.
El Colegio de Enfermería ha reclamado que se declare el estado de alarma ante lo que considera un colapso sanitario y ha descrito la situación que atraviesan los profesionales como de “actividad asistencial extrema”.
Entre los casos atendidos figuran alrededor de 200 personas con gastroenteritis aguda, 20 con sarna y cuatro con tuberculosis, además de los problemas sanitarios detectados en los asentamientos existentes en diferentes puntos de la ciudad.
La presión también se está dejando sentir en las playas y en las zonas periféricas, donde se concentra un elevado número de personas. Según las denuncias recogidas, vecinos de estas zonas aseguran sentirse desbordados y sostienen que la situación está afectando a la convivencia y a los servicios básicos.
Carpas de acogida para al menos 1.500 inmigrantes
Otro de los focos de preocupación se encuentra en la instalación de carpas de acogida temporal destinadas a albergar al menos a 1.500 inmigrantes.
Decenas de padres se manifestaron este martes contra el cierre de un centro ecuestre que funciona como escuela, espacio en el que se están instalando estas estructuras para el alojamiento temporal.
La situación en Ceuta ha generado además críticas desde diferentes ámbitos. Las fuerzas de seguridad han denunciado condiciones de trabajo que consideran indignas, mientras que también se han producido reproches desde voces del propio PSOE y desde el Gobierno de la ciudad autónoma.
El presidente ceutí, Juan Vivas, ha cuestionado la respuesta del Ejecutivo central ante la crisis que atraviesa la ciudad.
Mientras continúa la presión sobre Ceuta, el Gobierno de Pedro Sánchez defiende su colaboración con Marruecos como parte de la respuesta a la situación, al tiempo que Defensa insiste en desvincular los 24 casos de sarna registrados entre los militares de la llegada masiva de migrantes.