Durante la sesión parlamentaria, Ayuso ha respondido a las críticas de la portavoz del grupo de Vox, que había centrado su intervención en la vivienda social y en supuestas desventajas de los españoles frente a personas migrantes en listas de servicios públicos. La presidenta autonómica ha subrayado que Madrid siempre ha sido un cruce de caminos donde vecinos de cualquier parte de España y del mundo han sido acogidos, y ha cuestionado las posiciones que estigmatizan a las personas que llegan de fuera.
Ayuso ha defendido que la Comunidad quiere una inmigración que esté “integrada, que sea próspera y que sea libre”, y ha rechazado descripciones que reducen a los migrantes a un problema o tratan de imponer un discurso de rechazo hacia lo extranjero, como en ocasiones ha planteado Vox al referirse en términos negativos a la presencia de personas foráneas.
La presidenta también ha reprochado al PSOE, afirmando que su enfoque genera una inmigración “empobrecida y dependiente”, y ha contrapuesto que Madrid, por su parte, busca integrar a quienes vienen a establecerse en la región en cumplimiento de la ley y con pleno acceso a derechos constitucionales.
Las declaraciones se producen en un contexto de debate político nacional y regional sobre las políticas migratorias, regularizaciones extraordinarias impulsadas por el Gobierno central y las propuestas de distintos partidos sobre cómo abordar la llegada, integración y acceso a servicios de las personas inmigrantes, un tema que ha polarizado posiciones en las últimas semanas.