La vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, Ana Millán, ha sido recibida este jueves con una ovación en pie por parte del Grupo Parlamentario Popular al entrar en el hemiciclo, después de que se haya conocido el archivo de su causa judicial por presunta corrupción.
El gesto de apoyo se produjo minutos antes del inicio del pleno, en una escena que evidencia el respaldo del Partido Popular a una de sus dirigentes en la Comunidad de Madrid tras el cierre de la investigación.
Respaldo político tras el archivo judicial
La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, se acercó personalmente a Millán para mostrarle su apoyo, escenificando el cierre de filas del partido tras una causa que se ha prolongado durante años.
El archivo fue dictado por el Tribunal de Instancia número 6 de Navalcarnero, que ha decidido poner fin a la investigación sobre supuestos contratos irregulares durante la etapa de Millán como concejal.
La propia dirigente popular ha defendido que “la verdad ha salido a la luz” tras una década de proceso, asegurando que el caso fue utilizado políticamente por la izquierda.
La oposición mantiene la batalla judicial
Lejos de dar por cerrado el asunto, Más Madrid ha anunciado que recurrirá el archivo de la causa, una decisión que también comparten desde el PSOE-M.
Desde la oposición consideran que el caso aún puede tener recorrido judicial, lo que anticipa una nueva fase en el conflicto político y legal.
Millán ha reaccionado asegurando que el recurso “solo supondrá costes para los madrileños y retrasos en los tribunales”, aunque ha afirmado respetar los procedimientos legales.
Cruce de acusaciones en la Asamblea
El episodio vuelve a poner de manifiesto la tensión entre bloques en la política madrileña. Durante los últimos años, Millán ha sido objeto de críticas en los plenos de la Asamblea, donde la oposición ha cuestionado su gestión.
Desde el PP, en cambio, se ha reclamado que tanto PSOE como Más Madrid pidan disculpas por los ataques realizados durante el proceso, al considerar que el archivo judicial respalda la posición de la dirigente.
Millán ha sido especialmente contundente al acusar a la izquierda de haber prolongado el caso “de manera ficticia para hacer daño político”, al tiempo que ha defendido su continuidad en el proyecto del partido.
Un caso que sigue marcando la agenda política
Aunque la causa ha sido archivada en primera instancia, el anuncio de recursos por parte de la oposición mantiene abierto el debate político y judicial.
El caso de Ana Millán se convierte así en un nuevo episodio de confrontación en la Asamblea de Madrid, donde la interpretación de las decisiones judiciales vuelve a dividir a los grupos parlamentarios.
Mientras el PP celebra el archivo como una vindicación política, la oposición insiste en seguir explorando la vía judicial, lo que augura que la polémica continuará en las próximas semanas.