Presuntamente, ¡claro!
“Ser socialista es ser generoso, tener poco y dar mucho.” (José Luis Roidriguez Zapatero). Ser socialista por tanto según este señor santón y gurú de la doctrina socialista de nuevo cuño, supone una burrada de bondad y de generosidad y de caridad, tanta que ya quisiera el catolicismo y más ahora con la íntima unión que existe entre políticos de izquierdas y el Papa León XIV, cuyas palabras se utilizan no como el apaciguamiento que deseaba quien las pronunció en el Congreso, sino como puro hostigamiento de unas señorías a otras, que se las arrojan sin piedad, intentando cada cual arrimar el ascua a su sardina, y ser más papistas que el mismo pontífice.
Es la saga del y “tú más”. Ha calado tan hondo que no salen de ahí.
No reconocen sus debilidades, sus oprobios, sus latrocinios, sus faltas de ética, moral y vergüenza, sino que intentan diluirlo todo a modo de azucarillo, en silencios, delatores, por cierto, ya lo dice el refrán y doña Pichona (así la define su amante esposo Sánchez) ha cerrado el pico, aunque afila sus garras “gavilanas” contra el juez Peinado que la ha despojado del pasaporte. Ella, la usurpadora de cátedras, calla sin declarar y dice el refrán que quien “calla, otorga”.
Pero quien más se aferró a León XIV , como una nécora con sus pinzas, o como un pulpo en los abismos rocosos, fue Miriam Nogueras de Junts per Catalunya, que le musitaba al oído palabras misteriosas mientras el romano pontífice intentaba zafarse de tan agobiante “agarramiento”. Y es que las malas lenguas aseguran que la traicionó el ADN, ya que se encuentra muy acostumbrada a la cercanía papal por ser, presuntamente, sobrina nieta de alguno de los Papas del Palmar de Troya.
Así que el nuestro se ha transformado en el “parlamento de los milagros”, emulando a la famosa Cour des miracles del París de los siglos XVII y XVIII, donde se juntaban todo tipo de aprovechados y delincuentes, en una cuna de “consejos vendo que para mí no tengo”, donde es posible escuchar las mentiras más gordas y grasientas, y las peleas más absurdas para llegar siempre al mismo punto de partida en temas que nos importan un pimiento a quienes les pagamos sus sueldazos.
Y en cualquier registro protocolario por sus aledaños es posible encontrar joyas a porrillo, literalmente, brillantes y esmeraldas y topacios, durmiendo un sueño de “si te he visto, no me acuerdo y si no me acuerdo, no paso”. Joyas a las que Zapatero no da ningún valor porque a él, presuntamente, lo que le gusta es el oro y porque se las regalaron y ni se enteró la criatura, que es un poeta y un moralista y un alíen, perdón un alguien a quien Pedro Sánchez, quizás por el aquel de que “Dios los cría y ellos se juntan” sigue fervorosamente. En tanto Abalos es “carne de cárcel” y le han condenado a 24 años en la misma junto con 19 a Koldo. Y quienes le bailaban el agua y le consentían las sobrinitas, se lavan las manos y reniegan de haberle conocido o de haber tenido con él cualquier contacto.
No, la vida no es así, si lo son los fariseos, los sepulcros blanqueados, los corruptos, los pelotilleros, los falsarios, los que no sueldan las vías de los trenes y se desentienden con esa disculpa indignante de su responsabilidad ministerial respecto a los accidentes ferroviarios, los que no aceptan la implicación de su cinismo, los que no conocen el significado de “dimitir”, los que para mantenerse en su escaño, en un puesto que les permite ser lo que no son, lo que no han conseguido económica ni socialmente de otra manera. No son servidores del pueblo, son “aprovechados del pueblo”, una trama para cobrar, unos inútiles sin retorno. Y Leire, Julito, Santos y otros cuantos, esperan turno para seguir los pasos de Aldama, o los del número Uno, el “puto amo”, que les aconseja darse crema, beber agua y cuidarse del sol, que, como las amenazas veladas, quema.