El parque de las Comunidades, situado en el distrito madrileño de Puente de Vallecas, constituye uno de los espacios medioambientales más singulares y menos conocidos de la capital. Sus 263.000 metros cuadrados reúnen naturaleza, paisaje, educación ambiental y diferentes elementos destinados a conservar y divulgar la biodiversidad.
Ubicado al norte de las instalaciones de Mercamadrid y separado de estas por la autovía M-40, el parque cuenta con espacios tan característicos como las terrazas de las Autonomías, un extenso parque forestal y un cerro-mirador cubierto de plantas aromáticas y especies autóctonas.
Su origen está relacionado con el proyecto de ampliación de Mercamadrid redactado en 2012. Además de la urbanización de terrenos para nuevas naves e infraestructuras logísticas, aquella actuación incorporó la creación de una importante superficie ajardinada.
Las obras finalizaron en 2013, dando forma a un espacio público pensado para compatibilizar los valores ambientales, paisajísticos y educativos con el desarrollo de las infraestructuras del entorno.
Desde 2022, además, el Ayuntamiento de Madrid ha desarrollado diferentes trabajos de acondicionamiento destinados a recuperar y revitalizar este espacio verde junto a Mercamadrid.
Un parque de 263.000 metros cuadrados nacido junto a Mercamadrid
La creación del parque respondió a la voluntad de integrar el crecimiento urbano con la implantación de infraestructuras verdes capaces de mejorar la calidad ambiental y favorecer la conservación de la biodiversidad.
El resultado fue una extensa zona verde que actúa como elemento de transición entre la actividad económica desarrollada en Mercamadrid y los espacios abiertos existentes en el sur de la capital.
Desde su apertura, el parque ofrece a sus visitantes un entorno en el que conviven diferentes formas de vegetación y propuestas paisajísticas, además de espacios destinados al paseo y al conocimiento de la riqueza natural.
Las actuaciones de recuperación realizadas por el Ayuntamiento durante los últimos años han permitido devolver al parque su función como gran pulmón verde de esta zona de Madrid.
Las terrazas de las Autonomías permiten recorrer España a través de su vegetación
Uno de los elementos más característicos del parque se encuentra en las denominadas terrazas de las Autonomías, que proporcionan al espacio una configuración temática especialmente singular.
Estas terrazas reúnen parcelas representativas de cada una de las comunidades autónomas españolas, además de Ceuta y Melilla.
Cada uno de estos espacios incorpora especies vegetales características del territorio al que representa. De esta manera, el visitante puede realizar una especie de recorrido botánico por la diversidad natural española sin abandonar Madrid.
La propuesta permite conocer diferentes tipos de vegetación y acercarse a la variedad existente entre los distintos territorios.
Esta organización otorga al parque un importante componente divulgativo y educativo, ya que pone de relieve la riqueza vegetal y la diversidad de los ecosistemas españoles a través de las diferentes especies y composiciones paisajísticas.
Un gran parque forestal para reforzar la biodiversidad
Junto a las terrazas de las Autonomías, el recinto dispone de una amplia zona forestal que rodea la parcela y que fue concebida con un planteamiento más naturalizado.
En ella predominan las plantaciones arbóreas destinadas a mejorar la integración paisajística, reforzar la biodiversidad y favorecer la aparición de hábitats adecuados para diferentes especies.
Estas masas vegetales cumplen también otras funciones dentro del espacio, ya que generan zonas de sombra y ofrecen lugares apropiados para pasear y disfrutar de la naturaleza.
El carácter forestal de buena parte de la superficie constituye así otro de los principales elementos que definen al parque de las Comunidades y contribuye a consolidar su papel como zona verde del sur madrileño.
Un cerro-mirador cubierto de plantas aromáticas
Otro de los secretos que ofrece el parque es su cerro-mirador, un montículo creado expresamente para proporcionar una perspectiva elevada del conjunto.
La elevación está cubierta por plantas aromáticas y especies autóctonas, integrando el propio mirador dentro del planteamiento paisajístico y ambiental del recinto.
Desde su parte superior puede contemplarse una amplia panorámica del parque y de las áreas que lo rodean, permitiendo apreciar las dimensiones de esta actuación verde de 263.000 metros cuadrados.
El mirador se convierte así en uno de los puntos más representativos de la visita y combina las vistas del entorno con la vegetación característica que cubre el montículo.
Una cañada real atraviesa el parque
El diseño del parque de las Comunidades también ha respetado un elemento vinculado a los usos tradicionales del territorio. Una cañada real atraviesa la parcela, y su trazado ha sido integrado dentro de la configuración del espacio verde.
Para conservar esta vía pecuaria se creó un camino adoquinado que sigue su recorrido y garantiza el paso de los animales de pastoreo.
De esta manera, el parque incorpora la conservación de un uso tradicional dentro de un espacio público destinado igualmente al disfrute ciudadano.
La presencia de la cañada, las terrazas dedicadas a las autonomías, el parque forestal y el cerro-mirador conforman un conjunto en el que naturaleza, paisaje, biodiversidad y divulgación ambiental conviven en un mismo espacio.
La recuperación de uno de los pulmones verdes del sur de Madrid
Desde 2022, el Ayuntamiento ha realizado diferentes actuaciones de acondicionamiento en el parque con el propósito de recuperar este enclave y reforzar su función ambiental.
Estas intervenciones han permitido revitalizar un espacio concebido desde su creación para combinar el uso público con la conservación del paisaje y la biodiversidad.
Más de una década después de finalizar sus obras, el parque de las Comunidades mantiene así una configuración especialmente singular: 263.000 metros cuadrados donde es posible recorrer vegetación representativa de toda España, caminar por una zona forestal, ascender a un mirador rodeado de plantas aromáticas y seguir el trazado de una cañada real, todo ello en Puente de Vallecas y junto a Mercamadrid.