Las imágenes de clientes introduciendo botellas y latas vacías en máquinas de Mercadona y recuperando dinero han comenzado a circular con fuerza en España. El sistema ya funciona en supermercados de la cadena en Portugal, pero su llegada a nuestro país no responde a una iniciativa exclusiva de Mercadona: forma parte del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) que España deberá implantar a escala nacional.
El sistema ya funciona en los Mercadona de Portugal
Mercadona comenzó a introducir en abril este sistema en establecimientos de Portugal, donde los clientes pueden depositar determinados envases de bebidas en máquinas específicas y recuperar el importe del depósito abonado previamente.
En el supermercado de Caldas da Rainha, por ejemplo, las máquinas permiten introducir las latas y botellas vacías y obtener posteriormente el reembolso correspondiente. El sistema se enmarca en el modelo portugués de depósito y retorno de envases, que no es una iniciativa exclusiva de Mercadona, sino una medida de aplicación general en el país.
La clave está en que el consumidor no recibe un pago por reciclar una botella que ya tenga en casa sin más. Lo que recupera es el depósito que previamente ha pagado al adquirir una bebida incluida en el sistema.
¿Cómo funcionarán las máquinas en España?
El funcionamiento del SDDR es relativamente sencillo. Cuando el consumidor compre una bebida incluida en el sistema, abonará junto al precio del producto una cantidad adicional en concepto de depósito.
Una vez consumida la bebida, podrá llevar el envase vacío a uno de los puntos habilitados para su devolución. Las máquinas de devolución y reembolso identificarán el envase y comprobarán que cumple las condiciones establecidas antes de aceptar su retorno.
Al devolverlo, el consumidor recuperará el depósito.
La legislación española establece que el depósito será de al menos 10 céntimos por envase en el sistema previsto por la normativa.
Por tanto, si una persona devuelve diez envases sujetos a un depósito de 10 céntimos, recuperaría un euro. No se trata de un premio adicional por reciclar, sino de recuperar una cantidad que previamente había pagado.
España tendrá que poner en marcha el sistema
La llegada de este modelo a los supermercados españoles no depende exclusivamente de Mercadona.
La Ley 7/2022 establece objetivos de recogida separada de botellas de plástico de un solo uso para bebidas y contempla la implantación de un SDDR cuando no se alcancen los objetivos establecidos. El Ministerio para la Transición Ecológica confirmó que España incumplió el objetivo correspondiente a 2023, con una recogida separada del 42,3%, frente al 70% exigido.
Como consecuencia, España debe avanzar hacia la implantación obligatoria del sistema. La normativa establece un plazo de dos años desde la constatación del incumplimiento para ponerlo en marcha.
La información oficial de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha sitúa noviembre de 2026 como fecha límite para que el SDDR esté funcionando en España. El sistema requerirá una amplia red de puntos de devolución, tanto mediante máquinas automáticas como mediante sistemas manuales en determinados establecimientos.
¿Qué envases se podrán devolver?
El sistema estará dirigido inicialmente a determinados envases de bebidas de un solo uso. Entre ellos se encuentran las botellas de plástico PET y las latas de metal, con los formatos sujetos al sistema debidamente identificados.
La normativa y la planificación del SDDR contemplan inicialmente las botellas de plástico para bebidas de hasta tres litros y otros envases de bebidas que queden incluidos en el sistema.
Esto significa que no cualquier botella de plástico que encontremos en casa dará derecho automáticamente a recuperar dinero. El envase tendrá que estar incluido en el sistema y cumplir los requisitos de identificación correspondientes.
Un cambio importante respecto al contenedor amarillo
El nuevo modelo supondrá un cambio en la forma en la que los consumidores gestionan determinados envases.
Actualmente, la mayoría de los hogares españoles deposita las latas y los envases ligeros en el contenedor amarillo, sin recibir ninguna cantidad económica a cambio.
Con el SDDR, determinados envases llevarán asociado un depósito que el consumidor recuperará al devolverlos en los puntos establecidos. El objetivo es aumentar la recogida separada y evitar que estos residuos terminen fuera de los circuitos de reciclaje.
La legislación española establece precisamente el derecho del consumidor a recuperar el depósito una vez que devuelve el envase en los puntos habilitados.
¿Será Mercadona quien instale todas las máquinas?
No. Este es uno de los aspectos que conviene aclarar ante la proliferación de vídeos y publicaciones que presentan el sistema como una nueva iniciativa exclusiva de Mercadona.
La cadena valenciana ya ha puesto en funcionamiento máquinas de este tipo en algunos de sus supermercados de Portugal, lo que ha permitido comprobar cómo será la experiencia para el consumidor. Pero en España el SDDR será un sistema de ámbito nacional y afectará a los establecimientos que queden sujetos a las obligaciones de devolución.
De hecho, las estimaciones manejadas para España apuntan a la necesidad de desplegar entre 20.000 y 25.000 máquinas en supermercados medianos y grandes, hipermercados y centros comerciales.
Por ello, Mercadona será previsiblemente uno de los operadores que tendrá que adaptarse al nuevo escenario, pero no será la única cadena que contará con este tipo de máquinas.
El objetivo: recuperar más envases y reducir los residuos abandonados
El cambio responde a un problema concreto: España no ha alcanzado los niveles de recogida de botellas de plástico exigidos por la normativa europea y nacional.
El SDDR busca que el valor económico asociado al depósito incentive al consumidor a devolver el envase. De esta manera, las botellas y latas se recuperan de forma separada y pueden entrar en mejores condiciones en los procesos posteriores de clasificación y reciclaje.
Para el consumidor, la principal novedad será muy visible: al comprar determinadas bebidas pagará unos céntimos adicionales que podrá recuperar cuando devuelva correctamente el envase vacío.
Las máquinas que ya se han visto en los Mercadona de Portugal son, por tanto, un anticipo de un cambio que está llamado a transformar la gestión de los envases de bebidas en los supermercados españoles durante los próximos meses.