Urbanismo

El nuevo contrato de mobiliario urbano de Madrid aumenta un 20 % la inversión y refuerza el mantenimiento preventivo

El Ayuntamiento aprueba un nuevo contrato de 39 millones para conservar el mobiliario urbano con más prevención, tecnología y personal

Imagen archivo de mobiliario urbano en la plaza del Rastrillo
photo_camera Imagen archivo de mobiliario urbano en la plaza del Rastrillo

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha autorizado el nuevo contrato de conservación del mobiliario urbano municipal, una actuación que contará con un presupuesto de 39.070.604 euros (IVA incluido) y que estará vigente desde el 27 de noviembre de 2026 hasta el 27 de noviembre de 2030, con posibilidad de prorrogarse un año más.

Según ha explicado la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, el nuevo contrato supone un incremento del 20 % respecto al presupuesto actual, al elevar la inversión anual desde los 8,1 millones hasta los 9,7 millones de euros, con el objetivo de ofrecer un servicio más eficaz, preventivo y adaptado a las nuevas necesidades de la ciudad.

Más mantenimiento preventivo para mejorar la seguridad

El nuevo modelo prioriza el mantenimiento preventivo frente a la reparación de incidencias, reforzando la seguridad de los ciudadanos y el estado de conservación del mobiliario urbano instalado tanto en calles como en parques y zonas ajardinadas.

El contrato abarca elementos como bancos, mesas, bolardos, vallas de protección peatonal, barandillas, pasamanos, pérgolas y otros equipamientos municipales.

Además, el Ayuntamiento establece objetivos mínimos anuales de mantenimiento para cada tipo de elemento. El incumplimiento de estos objetivos podrá conllevar penalizaciones para las empresas adjudicatarias.

Tres grandes zonas para optimizar el servicio

Una de las principales novedades del contrato es la reorganización territorial del servicio.

Madrid pasa de seis a tres lotes, con el objetivo de optimizar recursos y aprovechar sinergias entre los distintos distritos.

El lote centro incluye Centro, Chamberí, Tetuán, Arganzuela, Retiro, Salamanca y Chamartín.

El lote este comprende Ciudad Lineal, San Blas-Canillejas, Hortaleza, Barajas, Moratalaz, Vicálvaro, Villa de Vallecas y Puente de Vallecas.

Por su parte, el lote oeste agrupa Fuencarral-El Pardo, Moncloa-Aravaca, Latina, Carabanchel, Usera y Villaverde.

Inspecciones periódicas y control digital

El contrato incorpora un mayor protagonismo de la tecnología, que pasa a convertirse en un elemento esencial para la gestión del servicio.

Las empresas adjudicatarias deberán mantener actualizado un inventario digital georreferenciado con la ubicación exacta y las características de cada elemento del mobiliario urbano.

Asimismo, cualquier actuación correctiva deberá quedar registrada en el sistema en un plazo máximo de 48 horas, garantizando la trazabilidad de todas las intervenciones.

El pliego también obliga a realizar inspecciones mensuales de todo el ámbito asignado, además de aquellas extraordinarias que puedan requerir los servicios municipales.

Durante estas revisiones deberán comprobarse aspectos como el estado de conservación, los anclajes, la pintura, las fijaciones y cualquier otra deficiencia detectable, acompañando las inspecciones con documentación fotográfica y propuestas de actuación.

Actuación inmediata ante riesgos

Otra de las novedades es el endurecimiento de las obligaciones cuando exista riesgo para los usuarios.

En estos casos, las empresas deberán señalizar, precintar y retirar preventivamente el elemento afectado sin esperar instrucciones municipales, asumiendo la responsabilidad en caso de inacción.

El servicio seguirá contando con un teléfono operativo las 24 horas del día durante todo el año, acompañado por equipos de intervención inmediata para atender incidencias urgentes.

Más personal y mayores exigencias para las empresas

El nuevo contrato también incrementa las exigencias organizativas y técnicas para las empresas concesionarias.

La plantilla mínima pasa de 78 a 100 trabajadores, lo que representa un incremento del 28 %, incorporando perfiles especializados en inspección, gestión informática, inventario y seguimiento del contrato.

Además, cada adjudicatario deberá disponer de una oficina central y una nave-almacén de al menos 1.000 metros cuadrados por lote, situada dentro del ámbito territorial correspondiente o dentro del radio máximo establecido y dedicada exclusivamente al contrato.

Compromiso con la sostenibilidad y la accesibilidad

En línea con la estrategia Madrid 360, el nuevo pliego incorpora mayores exigencias medioambientales.

Entre ellas figuran el uso de vehículos con distintivos CERO y ECO, o C en el caso de furgones y camiones, la utilización de materiales certificados y criterios de sostenibilidad ambiental.

También se refuerzan las obligaciones en materia de accesibilidad universal, incluyendo la sustitución de elementos que no cumplan la normativa vigente y la instalación de modelos accesibles.

Con este nuevo contrato, el Ayuntamiento pretende reforzar la conservación del mobiliario urbano mediante un sistema basado en la prevención, el control digital, el incremento de medios humanos y materiales y una mayor apuesta por la seguridad, la accesibilidad y la sostenibilidad.