Venezuela

Pedro Sánchez ofrece a España como mediadora para una transición democrática en Venezuela

Sánchez habla con Delcy Rodríguez y Edmundo González y ofrece a España como puente para acercar posturas y favorecer una transición pacífica en Venezuela

Pedro Sánchez - Foto del Gobierno de España
photo_camera Pedro Sánchez - Foto del Gobierno de España

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mantenido conversaciones telefónicas con la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez y con el líder opositor Edmundo González, en las que ha trasladado la disposición de España para contribuir a acercar posiciones y favorecer una salida dialogada a la crisis política del país latinoamericano.

A través de un mensaje público, el jefe del Ejecutivo subrayó que España respalda una transición “pacífica, dialogada y democrática” en Venezuela, insistiendo en que debe estar liderada por los propios venezolanos. En este sentido, recalcó la voluntad del Gobierno español de acompañar al país en una nueva etapa y de actuar como puente entre las distintas partes.

Sánchez enmarca esta iniciativa en una estrategia más amplia hacia América Latina, donde ha reiterado recientemente a los presidentes de Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, México y Uruguay que la región cuenta con el apoyo de España para afrontar procesos de estabilización política y fortalecimiento democrático.

Por su parte, Edmundo González detalló que la conversación con Sánchez se prolongó durante 17 minutos, tiempo en el que trasladó al presidente español que la liberación de presos políticos en Venezuela no puede ser selectiva y debe ser verificada internacionalmente. A su juicio, cualquier avance real pasa por garantizar libertad plena e incondicional para todos los detenidos por motivos políticos.

El dirigente opositor fue más allá y señaló que la comunidad internacional distingue con claridad entre “gestos tácticos” y compromisos reales con la democracia y el Estado de derecho. En su valoración, una transición auténtica exige, además de la excarcelación de presos, el fin de la persecución política, el desarme de los grupos paraestatales y el respeto a la voluntad popular expresada en las últimas elecciones.

El movimiento diplomático de Sánchez refuerza el papel de España como actor relevante en los procesos de mediación en América Latina, en un momento de fuerte tensión institucional en Venezuela y con la mirada de la comunidad internacional puesta en la posibilidad de abrir un escenario de diálogo que desemboque en una transición política efectiva.