La calle Serrano, a la altura de la embajada de Estados Unidos, fue escenario este domingo de una concentración multitudinaria contra la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro y la intervención militar estadounidense en el país caribeño. La protesta, convocada por plataformas solidarias con Venezuela y colectivos contrarios a la OTAN, reunió a entre 1.000 y 2.000 personas, según las distintas estimaciones.
Los manifestantes cortaron el tráfico en plena jornada comercial y corearon consignas contra el Gobierno de Donald Trump, mientras una quincena de furgones de la Policía Nacional custodiaba el perímetro de la sede diplomática.
Consignas y pancartas contra la intervención
Banderas venezolanas, españolas republicanas y símbolos de distintos países latinoamericanos se mezclaron entre los asistentes. Entre los lemas más repetidos destacaron mensajes como “No queremos ser una colonia norteamericana”, “Trump agresor” o “OTAN no, bases fuera”.
Varios participantes aseguraron acudir movidos por la indignación ante lo que consideran una vulneración del derecho internacional. “No puedo tolerar lo que están haciendo en Venezuela”, afirmaba uno de los asistentes mientras sostenía una fotografía de Maduro.
Presencia de dirigentes de Podemos e IU
A la protesta acudieron la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, la eurodiputada Isa Serra y el secretario general del Partido Comunista de España y portavoz adjunto de Sumar, Enrique Santiago. Belarra calificó la actuación estadounidense como “terrorismo de Estado” y reclamó romper relaciones con Estados Unidos, salir de la OTAN y aislar internacionalmente a Donald Trump.
Por su parte, Santiago exigió al Gobierno español y a la Unión Europea una postura más contundente ante lo que considera una “tremenda violación del derecho internacional” y alertó de que, si no se frena, la deriva puede extenderse a otros países.
Convocatorias también en otras ciudades
Las protestas no se limitaron a Madrid. En ciudades como Bilbao o León se celebraron concentraciones similares en defensa de la soberanía venezolana y en rechazo a la intervención estadounidense, con el respaldo de sindicatos y organizaciones políticas de izquierda.
Los organizadores de la movilización madrileña anunciaron que mantendrán la presión en las próximas semanas para exigir la liberación de Maduro y denunciar lo que consideran una ofensiva geopolítica de Washington sobre América Latina.