Gabriel García (AEHM): "Madrid ya compite cara a cara con París; ahora el reto es la calidad, no la cantidad"
La Asociación Empresarial Hotelera de Madrid escenifica su compromiso con el residente tras sumarse a la iniciativa 'Turismo que Suma' de Exceltur, presentada el viernes pasado en el Ayuntamiento de Madrid. Su presidente, Gabriel García, analiza el momento histórico de la capital.
El panorama turístico de Madrid ha cambiado bastante en la última década, un éxito que obliga al sector a incrementar esfuerzos para garantizar la convivencia local. Así se constató este viernes en el ayuntamiento con la presentación de la iniciativa 'Turismo que Suma', impulsada por Exceltur y a la que la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM) se ha sumado de forma activa, cuyo objetivo es avanzar hacia un modelo de crecimiento sostenible que genere valor real para los ciudadanos y minimice los impactos negativos en los barrios.
Para analizar este compromiso y los factores que han catapultado a Madrid a la vanguardia europea, conversamos con Gabriel García, presidente de la AEHM. Con 10 años al frente de la patronal y una larga trayectoria como propietario hotelero, García defiende en esta entrevista un modelo basado en la excelencia, la profesionalización y, por encima de todo, la preservación de la forma de vida madrileña como principal argumento de atracción.
Para comenzar, ¿cuál crees que es el principal atractivo de Madrid para el turista internacional?
Indudablemente, el arte y la cultura de la ciudad son pilares fundamentales, además de la gastronomía y el comercio. Pero, por encima de todo, yo diría que es nuestra forma de vida. Lo he podido comprobar de primera mano a través de mis propios hoteles: a los visitantes les encanta cómo vivimos. Somos una ciudad sumamente acogedora que no ha perdido su esencia. Los turistas vienen buscando algo diferente, algo que ellos no tienen en sus países de origen, y eso Madrid lo ofrece. Por eso es vital que mantengamos esa identidad.
Sin embargo, el crecimiento turístico actual plantea desafíos importantes. Existe el debate sobre si se está buscando un turismo de calidad o si se está llegando a un punto que puede molestar al residente. ¿Qué es lo que más preocupa a los hoteleros en este momento?
La gran preocupación de los hoteleros de Madrid es, como es lógico, que el turismo no perjudique al ciudadano, sino todo lo contrario. El residente debe beneficiarse de la actividad turística. Para lograrlo hay que tomar muchas medidas; nosotros, desde el sector hotelero, ya lo estamos haciendo. Incluso organizamos jornadas de espacios abiertos para que los madrileños disfruten de nuestras instalaciones.
A veces se genera un discurso de confrontación que considero que tiene un componente político y que, a Dios gracias, es falso. En Madrid lo que se percibe en realidad es la satisfacción de todos los sectores por la buena marcha del turismo.
¿Qué ha conseguido hacer Madrid diferente respecto a otras grandes capitales europeas?
Lo que se ha conseguido es dar un salto de gigante. Hace una década, Madrid era una gran capital, pero no estaba en la misma liga que Roma, París, Londres o Ámsterdam. Hoy, Madrid se ha incorporado de lleno a ese grupo de élite. Es más, actualmente está considerada el segundo destino turístico urbano de Europa, solo por detrás de París. Algo se ha tenido que hacer bien para lograr esto.
¿Qué es lo que se ha hecho en estos últimos 10 años, a grandes rasgos, para lograr ese cambio?
Yo lo he vivido muy de cerca porque precisamente asumí la presidencia de la AEHM hace 10 años al ver cosas que no funcionaban. La clave ha sido la colaboración público-privada. La administración ha tenido la suficiente inteligencia para entender que los que estamos en contacto diario con el turismo, es decir, el hotelero, el restaurador, el representante del museo, somos los que de verdad conocemos la problemática. Se ha creado una relación real donde la iniciativa privada tiene, como mínimo, la misma importancia que la pública, algo que antes no ocurría. Las medidas que se han tomado han sido propuestas nuestras y hemos sido escuchados.
Bajo esa premisa, ¿qué le pedirías actualmente a las administraciones públicas?
Les pediría que sigan apoyando al sector en sus presupuestos y teniendo en cuenta al turismo, pero no con el objetivo de crecer en volumen. Crecer por crecer no es bueno. Lo importante es ir en la dirección correcta: mejorar la calidad del turista que ya tenemos. Debemos enfocarnos en un segmento que fomente la convivencia, de manera que el vecino perciba que el visitante le aporta valor y no le perjudica.
Los viajeros de hoy ya no son los mismos de antes. ¿Qué es lo que exigen ahora que antes no se valoraba tanto?
Al cambiar el perfil del viajero, las exigencias son distintas. En estos años se han abierto en Madrid más de 30 hoteles de cinco estrellas, lo que ha calificado a la ciudad dentro del turismo de nivel y excelencia. Esto genera un "efecto arrastre" y eleva el estándar del resto de los modelos del sector. Prueba de ello es que la mayoría de la planta hotelera que se había quedado obsoleta ha sido completamente renovada, al igual que la restauración y el comercio. Hoy ya no se compite por cantidad, se compite por calidad.
El concepto de sostenibilidad ha dado un salto evidente. ¿Están los hoteles implementando acciones reales o se queda en una campaña de marketing?
Es importantísimo y real. No nos limitamos solo a la sostenibilidad medioambiental, como las normativas para la gestión de residuos o la eficiencia en la actividad diaria, sino que vamos más allá. Está la sostenibilidad social. Hoy en día, la relación con nuestro personal es mucho más humana y comprensiva. Al subir el nivel de los hoteles gracias a esta sostenibilidad social y medioambiental, la economía del negocio mejora y, en consecuencia, también mejora la situación de las personas que trabajan en ellos.
¿Existe un problema actual para la atracción de talento en el sector?
Sí, un poco sí. Madrid ha crecido de una manera tan rápida y potente que en este momento necesitamos más talento. Es un sector muy complejo con categorías que van desde un camarero hasta un director de hotel, y cada puesto tiene su propia problemática. Por ello, apostamos firmemente por la formación. De hecho, colaboramos activamente con la Cámara de Comercio para crear espacios específicos de formación hotelera.
¿Qué consejo le darías a alguien que se está planteando iniciar su carrera profesional en el sector turístico?
Por supuesto, el primer paso es ir a una escuela de formación. Las hay muy buenas y de todo tipo. Eso es vital para salir al mercado laboral. Históricamente, el turismo no se veía como otras profesiones, como la abogacía, donde sabes que obligatoriamente debes cursar una carrera. Pero hoy las cosas han cambiado; nosotros los hoteleros apostamos por la profesionalización técnica e, incluso, estamos formando activamente al personal de nuestras plantillas que no la tenía.
Para cerrar la entrevista, ¿cómo te gustaría que se hablara del turismo de Madrid dentro de 10 años?
Me gustaría que se hablara de Madrid como un turismo que acoge, un turismo de selección y no de masas. Y, sobre todo, que quien venga lo haga con la idea de experimentar una forma de ser y de vivir. Contamos con monumentos y espacios maravillosos y únicos en el mundo como el Museo del Prado o el Palacio Real, pero lo verdaderamente importante es que el visitante perciba ambas cosas: nuestra cultura y nuestra forma de ser. Eso es lo que nos hace radicalmente diferentes a otras ciudades europeas.