Basándose en los datos de costes energéticos en España, significativamente menores que los de potencias como Alemania o Francia, el presidente ha instado a sus socios europeos a no utilizar la coyuntura de crisis para debilitar las políticas climáticas de la Unión.
Sánchez ha sido tajante al comparar la situación de los mercados energéticos nacionales. Mientras que el pasado sábado España registró un precio del gas de 14 euros/MWh, países como Alemania, Francia e Italia superaron los 100 euros. Para el líder español, este diferencial es la prueba irrefutable de que la energía autóctona -el sol y el viento- es la clave de la competitividad. En este sentido, ha lamentado que ciertas familias políticas intenten desmantelar el mercado de gases de efecto invernadero ante la subida de precios, abogando en su lugar por fortalecerlo y adaptarlo sin perder la ambición climática.
Geopolítica y alianzas: Del Líbano a la relación con Trump
La agenda internacional de Sánchez en Bruselas también ha estado marcada por la inestabilidad en Oriente Próximo y las relaciones transatlánticas. El presidente ha agradecido públicamente al canciller alemán, Friedrich Merz, su mediación ante el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para trasladar la solidaridad europea hacia España en el actual contexto de tensión. Asimismo, ha reafirmado el compromiso de España con la misión de paz en el Líbano, garantizando que el país mantendrá su presencia ya sea bajo el mandato actual de la ONU o bajo una nueva estructura coordinada por la Unión Europea.
Respecto al conflicto en Ucrania, Sánchez ha confiado en desbloquear la ayuda financiera pese a las condiciones impuestas por Hungría, subrayando que los acuerdos europeos "se tienen que cumplir" para mantener la credibilidad del proyecto común.
El impacto nacional: Decreto de guerra y Presupuestos
En clave interna, el presidente ha vinculado su discurso en Bruselas con el Real Decreto-Ley que el Consejo de Ministros aprobará mañana viernes. Esta norma buscará mitigar el impacto económico derivado de la guerra en Oriente Próximo mediante una doble vía: medidas coyunturales de alivio inmediato y un refuerzo estructural de la electrificación de la economía. Sánchez ha apelado a la responsabilidad de los grupos parlamentarios para convalidar un decreto que considera vital para la "protección de la sociedad".
Finalmente, ha reiterado la decisión de postergar los Presupuestos Generales del Estado, argumentando que la prioridad absoluta del Gobierno es atender "lo urgente" y gestionar la crisis con la misma eficacia que ha permitido a España presentar cifras macroeconómicas de crecimiento y autonomía estratégica superiores a la media europea.