El Ejecutivo ha vuelto a salvar de la quiebra a Plus Ultra Líneas Aéreas mediante una maniobra legislativa publicada en el Boletín Oficial del Estado del 25 de diciembre, apenas un día después del último Consejo de Ministros de 2025. La medida, aprobada sin aludir expresamente a la compañía, prorroga hasta finales de 2026 la exclusión de las pérdidas de 2020 y 2021 a efectos de causa de disolución, una decisión que permite a la aerolínea seguir siendo “legalmente viable” a pesar de su grave desequilibrio patrimonial.
La norma, incluida en el Real Decreto-ley 16/2025, extiende por sexto año consecutivo la denominada “moratoria contable”, una herramienta creada durante la pandemia para evitar quiebras masivas, pero que ahora se mantiene pese a que han pasado cinco años desde el impacto del covid. Gracias a este decreto, Plus Ultra no tendrá que acudir al concurso de acreedores ni en 2025 ni en 2026.
Un traje a medida para una empresa en situación crítica
Las últimas cuentas de Plus Ultra, correspondientes a 2024, reflejan un patrimonio neto negativo superior a 40 millones de euros, una cifra incluso peor que la registrada en 2021. Su auditor advierte de serias dudas sobre la continuidad de la empresa, que solo se mantiene operativa por dos factores clave: la consideración de los préstamos participativos de la SEPI como patrimonio y la citada moratoria que permite ignorar las pérdidas de los peores años de la pandemia.
Sin esta cobertura normativa, la aerolínea se vería obligada a reestructurar su deuda, ampliar capital o solicitar concurso de acreedores para evitar la disolución, como marca la Ley de Sociedades de Capital.
El rescate de 53 millones bajo sospecha
El salvavidas legislativo llega, además, en el momento más delicado para la compañía: la Fiscalía Anticorrupción investiga ahora el destino de los 53 millones de euros que recibió de la SEPI en 2021, después de que el caso haya sido trasladado desde la Fiscalía Provincial de Madrid ante la sospecha de que el dinero público pudo utilizarse para blanquear capitales procedentes de Venezuela.
Según datos de AENA, Plus Ultra representa apenas el 0,1% del tráfico aéreo español y, el año del rescate, solo el 0,03%, lo que ha alimentado las críticas sobre la consideración de la aerolínea como empresa “relevante y estratégica”, argumento que el Gobierno ha sostenido desde el primer momento.
El precedente de Air Europa
La misma prórroga beneficia también a Air Europa, que en 2024 presentaba un patrimonio negativo cercano a los 350 millones de euros. Aunque la compañía ha devuelto recientemente los 475 millones del rescate recibido, sigue amparándose en el decreto antiquiebras para no afrontar de inmediato un proceso de disolución o reestructuración forzosa.
Blindaje económico artificial
Desde 2020, la exclusión de las pérdidas por covid se ha justificado primero por la pandemia, después por la guerra de Ucrania y más tarde por catástrofes naturales. Sin embargo, la nueva prórroga hasta 2026 carece de un argumento extraordinario claro, lo que refuerza la tesis de que se trata de un blindaje económico artificial a determinadas empresas con graves problemas estructurales.
Mientras tanto, Plus Ultra afronta vencimientos clave: deberá devolver 19 millones de euros en 2026 por un préstamo covid y otros 34 millones en 2028 por el crédito participativo de la SEPI, todo ello con un balance que sigue en números rojos y bajo la lupa de Anticorrupción.