El informe sindical publicado recientemente pone de manifiesto que la proporción de mujeres trabajadoras que ganan al nivel del SMI o menos es más del doble que la de hombres en la misma situación, una disparidad que se vincula en parte a factores estructurales del mercado laboral español.
Según la Encuesta de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadística (INE) y citada por UGT, el 25,78 % de las mujeres asalariadas percibieron al final de 2023 ingresos mensuales equivalentes al salario mínimo o por debajo de ese umbral, mientras que esa proporción fue del 11,64 % entre los hombres.
Esta brecha se explica por diferencias en condiciones de empleo, como una mayor presencia femenina en trabajos a tiempo parcial o en sectores de menor retribución media, así como por segregación ocupacional entre mujeres y hombres, donde las primeras concentran una mayor parte de empleos con salarios bajos.
El sindicato destaca que, aunque la brecha salarial global ha ido reduciéndose en los últimos años, persisten desequilibrios significativos en la distribución de los ingresos, con implicaciones para la autonomía económica de las mujeres y su trayectoria profesional.
Expertos laborales y organizaciones sindicales han reclamado medidas que aborden estas diferencias de manera integral, incluyendo políticas para fomentar el empleo a tiempo completo y la transparencia salarial, así como incentivos para reducir la segmentación por género en los sectores laborales.