La Sectorial Nacional de Bovino de ASAJA se ha reunido de urgencia para analizar la situación del mercado y ha puesto sobre la mesa del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación un ultimátum institucional. La organización reclama un giro de 180 grados en las políticas oficiales ante una estadística demoledora: cada año desaparece el 10% del censo de ganaderos en España. Ante esta coyuntura, la patronal ha fijado cuatro ejes de acción inmediata (reforma de los planes contra la tuberculosis, reapertura de mercados exteriores, contención de precios y relevo generacional) y ha convocado una reunión presencial el próximo 8 de julio en Madrid para armar un bloque común de propuestas de cara a la PAC post-2027.
En el plano sanitario, los ganaderos exigen abandonar definitivamente el actual modelo de erradicación sistemática de la tuberculosis bovina para pasar a un sistema de convivencia y control regulado. Desde ASAJA denuncian que, a pesar de que el Programa Nacional da cobertura al 97% de las explotaciones, los datos de prevalencia (1,45%) e incidencia (0,94%) llevan años completamente estancados. El problema se concentra en áreas geográficas muy localizadas como Andalucía (5,92%), Castilla-La Mancha (5,61%), Extremadura (4,01%) y Madrid (3,95%), donde la política de sacrificio obligatorio de reses no está solucionando la raíz de la enfermedad y sí está provocando la quiebra y expulsión de los productores.
Alerta por pérdidas económicas y competencia desleal de Mercosur
La viabilidad financiera de las granjas se encuentra en una situación límite. En el mercado de abastos, el pastero encadena dos meses consecutivos de caídas de entre tres y seis céntimos semanales, acumulando un desplome de unos 200 euros por animal. Desde la sectorial advierten de que los precios están rozando barreras críticas que, de superarse a la baja, arrastrarán de forma automática a la mayoría de las explotaciones a operar directamente en pérdidas estructurales.
La raíz de esta crisis de precios se encuentra en el sector exterior. Mercados de alta relevancia como Marruecos, que en 2024 compró unas 60.000 cabezas de ganado español, siguen cerrados a cal y canto por las restricciones de la dermatosis nodular, mientras que los acuerdos comerciales con Turquía y Grecia avanzan con excesiva lentitud.
Paralelamente, ASAJA exige al Ministerio mover ficha tras tres meses de promesas incumplidas y activar de inmediato las cláusulas de salvaguardia y espejo frente a Mercosur. Esta reclamación llega después de haberse detectado en los controles aduaneros del puerto de Rotterdam (Países Bajos) canales de carne brasileña que contenían sustancias químicas prohibidas en la Unión Europea.
El 40% de los jóvenes esquiva las ayudas por la burocracia
El problema más grave a largo plazo para el campo sigue siendo el nulo relevo generacional. Los datos demográficos de 2023 reflejan que solo el 11% de los agricultores y ganaderos europeos tiene menos de 40 años, y apenas un marginal 1% se sitúa por debajo de los 25 años. La asfixia regulatoria es de tal calibre que el 40% de las nuevas incorporaciones de jóvenes se realiza sin pedir ayudas públicas, una decisión drástica tomada expresamente para esquivar las trabas burocráticas y los compromisos obligatorios de permanencia a cinco años.
Para frenar esta sangría, ASAJA demanda al Gobierno un modelo de incorporación flexible que reconozca la pluriactividad y una revisión a fondo de la figura del "agricultor activo" para no expulsar a los profesionales que sostienen el tejido rural. Con el objetivo de elevar la presión en Bruselas, la patronal ha invitado formalmente al comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, y al presidente de Copa-Cogeca, Massimiliano Giansanti, a la próxima sectorial de la Feria de Salamanca.
"El sector no puede seguir esperando soluciones de despacho mientras pierde explotaciones, mercados y rentabilidad en cada campaña", concluyen desde la organización, urgiendo a fijar una mesa bilateral antes de que comience el parón del verano.