El Ayuntamiento de Madrid ha expresado su rechazo a que el partido de Euroliga entre el Real Madrid Baloncesto y el Hapoel Tel Aviv, previsto para el próximo 29 de abril, se dispute a puerta cerrada, una decisión que ha generado polémica tanto en el ámbito institucional como entre los aficionados.
La vicealcaldesa, Inma Sanz, ha manifestado de forma contundente que “Madrid no debería tener partidos cerrados porque no se pueda garantizar la seguridad”, subrayando la necesidad de que los eventos deportivos en la capital puedan desarrollarse con normalidad y con público en las gradas.
Defensa del acceso del público y crítica a la gestión de seguridad
Desde el Gobierno municipal se defiende que el encuentro “se debería jugar en abierto”, apelando a la responsabilidad de las autoridades competentes para asegurar las condiciones necesarias que permitan la asistencia de los aficionados.
Sanz ha incidido en que el equipo israelí tiene “todo el derecho, como cualquier otro, a competir en Madrid”, y que la ciudad debe estar preparada para acoger este tipo de eventos sin restricciones extraordinarias. En este sentido, ha lamentado que se prioricen debates o señalamientos sobre determinados colectivos en lugar de cumplir con la obligación de garantizar la seguridad.
Asimismo, la vicealcaldesa ha reconocido el malestar existente entre la afición, que se verá privada de asistir a un partido de alto nivel europeo, insistiendo en que la solución no debe pasar por cerrar las puertas del recinto, sino por reforzar los dispositivos de seguridad.
Antecedentes recientes en la capital
La polémica no es un hecho aislado. En enero, el Maccabi Tel Aviv ya disputó un encuentro frente al Real Madrid en el Movistar Arena también a puerta cerrada, en un contexto marcado por protestas en el exterior del recinto.
Aquella situación estuvo vinculada a las tensiones internacionales derivadas del conflicto en Oriente Próximo, que provocaron concentraciones contra las acciones de Israel en la Franja de Gaza y otros territorios palestinos.
Debate sobre seguridad y eventos internacionales
La decisión de celebrar partidos sin público reabre el debate sobre la capacidad de las grandes ciudades para gestionar eventos deportivos internacionales en contextos de tensión política o social.
Desde el Ayuntamiento se insiste en que Madrid debe seguir siendo una ciudad abierta, segura y preparada para albergar competiciones de primer nivel, sin que ello suponga limitar el acceso de los ciudadanos a espectáculos deportivos.
El encuentro entre Real Madrid y Hapoel Tel Aviv se convierte así en un nuevo foco de discusión sobre seguridad, convivencia y normalidad en el deporte, con posiciones encontradas entre las instituciones, los organizadores y la opinión pública.