El Teatro Español estrena este 8 de enero Noche, de Alejandro Sawa, dirigida por Mariano Llorente, en la Sala pequeña – Margarita Xirgu, donde podrá verse hasta el próximo 1 de febrero. La obra, escrita en 1888, es una de las piezas más representativas del naturalismo español y traza un retrato descarnado de una familia marcada por la pobreza, el fanatismo religioso y la hipocresía social.
La adaptación de Llorente convierte el texto en un espacio dramático de sombras, culpa y represión, trasladando el universo opresivo de Sawa a un lenguaje escénico contemporáneo que dialoga con el presente sin perder la crudeza original.
Una familia atrapada en el miedo
La acción gira en torno a Don Francisco, un padre autoritario y profundamente religioso que intenta sostener el orden familiar a través de la represión, la fe y el temor. Sin embargo, esa obsesión por la pureza y la virtud acaba provocando la destrucción de su propia familia, especialmente de las mujeres, condenadas a la servidumbre y al silencio.
En palabras del director, Noche es “un viaje hacia las zonas más duras del ser humano, con la esperanza de que, incluso en la oscuridad, pueda entrar algún rayo de luz”.
Un reparto que sostiene la tensión dramática
El montaje cuenta con Alberto Jiménez en los papeles de Don Francisco y Don Gregorio, Àstrid Janer como Paquita y Lolita, y Roser Pujol como Doña Dolores y voz narradora. La propuesta se apoya además en un sólido equipo artístico con escenografía de Arturo Martín Burgos, vestuario de Almudena Rodríguez Huertas, iluminación de Ion Aníbal, videoescena de Emilio Valenzuela, música original de Mariano Marín y diseño sonoro de David Roldán.
Producción y funciones accesibles
Noche es una producción del Teatro Español y Micomicón Teatro y se representa de martes a domingo a las 19:30 horas. La función accesible tendrá lugar el viernes 23 de enero, con audiodescripción y sobretitulado para personas sordas, recomendándose la compra de localidades a partir de la fila 5.
Con este estreno, el Teatro Español recupera una de las voces más incómodas y visionarias del fin de siglo XIX para reflexionar, desde el presente, sobre la violencia estructural, la culpa y la represión moral.