Mundial

El Mundial impulsa la lectura de fantasía y novela romántica entre quienes no siguen el fútbol

Mientras millones de personas organizan sus horarios alrededor de los partidos del Mundial de Fútbol, existe otro grupo de consumidores que aprovecha el torneo para refugiarse en los libros. Así lo reflejan los datos analizados por Buscalibre, una de las principales plataformas de venta de libros en España, que ha detectado cambios significativos en los hábitos de lectura durante las citas mundialistas de 2018 y 2022.
Literatura durante el Mundial de Fútbol
photo_camera Literatura durante el Mundial de Fútbol

Según la compañía, los grandes eventos deportivos no solo transforman la conversación pública, sino también el comportamiento de determinados perfiles de consumidores culturales que encuentran en la lectura una alternativa al protagonismo absoluto que adquiere el fútbol durante varias semanas.

La fantasía juvenil y la novela romántica disparan sus ventas

Los datos recopilados por Buscalibre muestran que durante los Mundiales de fútbol las categorías de fantasía juvenil y novela romántica registran un crecimiento de hasta el 30% respecto a periodos habituales.

Se trata de géneros que ya cuentan con una base sólida de lectores durante todo el año, pero que experimentan un impulso adicional cuando el fútbol monopoliza buena parte de la agenda mediática y social.

Para muchos lectores, estas obras se convierten en una forma de desconectar del ruido generado por la competición deportiva y dedicar tiempo a experiencias narrativas completamente distintas.

La novela histórica y la no ficción pierden fuerza durante el torneo

El comportamiento no es homogéneo en todos los géneros literarios. Mientras la fantasía y la novela romántica ganan protagonismo, la novela histórica y los títulos de no ficción experimentan una reducción de sus ventas durante las semanas del campeonato.

Este fenómeno sugiere que una parte importante de los lectores habituales de estos géneros sí mantiene interés por el seguimiento del Mundial, reduciendo temporalmente su consumo de libros para dedicar más tiempo a los encuentros deportivos.

De esta manera, el impacto del torneo no divide únicamente entre quienes siguen o no el fútbol, sino también entre distintos tipos de lectores y formas de gestionar el ocio.

Un lector que busca desconectar de la agenda colectiva

Juan José Daza, director de Buscalibre, explica que los grandes acontecimientos deportivos generan una concentración de la atención pública que no todos los consumidores viven de la misma forma.

“Los eventos deportivos masivos generan una saturación del espacio público que no todo el mundo procesa de la misma manera. Hay un perfil de consumidor cultural que, ante esa concentración de estímulos en un solo tema, busca activamente un espacio propio. La lectura cumple ahí una función que va más allá del entretenimiento: es una forma de mantener la autonomía sobre el propio tiempo cuando el entorno impone una agenda muy definida”, señala.

La lectura mantiene una audiencia fiel durante el Mundial

El análisis de Buscalibre identifica que los compradores más activos durante los Mundiales son aquellos que ya consumen habitualmente géneros como la fantasía o la novela romántica y que, lejos de reducir su actividad, la mantienen o incluso la incrementan durante el torneo.

Además, la plataforma destaca que este comportamiento difiere del observado en otros mercados con una tradición futbolística aún más arraigada, donde las caídas generales en el consumo de libros suelen ser más pronunciadas y están directamente relacionadas con la participación de las selecciones nacionales.

El fútbol mueve masas, pero los libros también tienen su público

Para Buscalibre, estos datos demuestran que, incluso durante uno de los mayores fenómenos de entretenimiento global, existe una comunidad de lectores que continúa buscando nuevas historias y manteniendo sus hábitos culturales.

“El fútbol mueve masas, pero la lectura también tiene su propia audiencia fiel, y esa audiencia no desaparece”, afirma Juan José Daza.

La compañía recuerda que pone a disposición de los lectores un catálogo superior a los 10 millones de títulos y destaca que el Mundial no solo concentra la atención de millones de aficionados, sino que también refuerza los hábitos de quienes prefieren mantenerse al margen de la corriente futbolística y aprovechar ese tiempo para seguir leyendo.