El comité de empresa de las brigadas de bomberos forestales de la Comunidad de Madrid ha recordado que la huelga indefinida iniciada en julio de 2025 quedó suspendida a finales de mayo de 2026 y que, desde entonces, los profesionales desarrollan su labor "con total normalidad, responsabilidad y profesionalidad" frente a los incendios que afectan a la sierra oeste.
En un comunicado, los representantes de los trabajadores subrayan que los cerca de 450 integrantes del operativo continúan desempeñando sus funciones durante la emergencia pese a seguir soportando condiciones laborales que califican de precarias, salarios insuficientes y una elevada temporalidad.
Una huelga paralizada tras el inicio de las negociaciones
El comité explica que el conflicto laboral comenzó en julio de 2025, cuando la plantilla inició una huelga indefinida para denunciar los bajos salarios, la elevada temporalidad y la falta de estabilidad profesional.
La movilización quedó paralizada a finales de mayo de 2026, después de que se iniciara un proceso de negociación con la empresa pública Tragsa y se produjeran avances en las conversaciones.
Los representantes de la plantilla precisan que la huelga permanece suspendida, pero no desconvocada, y que únicamente volverán a los paros si no se cumplen los acuerdos alcanzados durante la negociación.
Un principio de acuerdo pendiente de autorización
Según el comité, las negociaciones se encuentran muy avanzadas y existe un principio de acuerdo que está pendiente de la autorización del Ministerio de Hacienda para poder entrar en vigor.
Entre las mejoras previstas figuran cambios organizativos y salariales, después de meses de negociación entre la representación de los trabajadores y Tragsa.
Los representantes sindicales alertan de la evolución de los incendios
Los representantes sindicales sostienen que llevan años advirtiendo del riesgo de incendios de mayor intensidad y consideran que las condiciones actuales exigen reforzar tanto la prevención como los medios humanos.
El presidente del comité de empresa y delegado del sindicato Firet, Jesús Molina, afirma que los bomberos forestales llevan años alertando de que una situación como la actual podía producirse.
Por su parte, el delegado sindical de CGT, Julio Chana, señala que el cambio climático está provocando incendios más virulentos, con una vegetación más seca y condiciones que, a su juicio, requieren más efectivos y mayores medidas de seguridad.
Reclaman más personal y mejores condiciones
Entre las principales reivindicaciones figura el incremento de la plantilla.
Según explican los representantes de los trabajadores, durante campañas anteriores existían unos 330 efectivos dedicados a labores preventivas en invierno y alrededor de 540 durante la campaña de verano.
Sin embargo, indican que desde el 15 de mayo de este año el operativo funciona con 419 bomberos forestales durante todo el año, sin refuerzo específico para los meses de mayor riesgo.
Asimismo, aseguran que algunas brigadas han pasado de siete integrantes a cinco, lo que, según sostienen, repercute en la capacidad de intervención sobre el terreno y en la rapidez de los trabajos de extinción.
La prevención, otra de las reclamaciones del colectivo
Los representantes sindicales también recuerdan que antes del inicio de la campaña de alto riesgo ya habían advertido de que los trabajos de prevención se encontraban aproximadamente al 50 % de lo habitual.
En este sentido, consideran que la inversión en prevención resulta fundamental y defienden la necesidad de impulsar medidas que favorezcan el mantenimiento del territorio, la actividad ganadera y agraria y la conservación del paisaje para contribuir a limitar la propagación de los incendios forestales.
El comité pide que el compromiso tenga respuesta
Los representantes de la plantilla sostienen que el compromiso demostrado durante la emergencia debe traducirse en empleo estable, salarios dignos y unas condiciones laborales acordes con la responsabilidad y el riesgo del servicio que prestan.
En el comunicado destacan que los profesionales están dando todo de sí para hacer frente a los incendios que afectan a la Comunidad de Madrid, mientras continúan pendientes de la autorización definitiva que permita materializar el principio de acuerdo alcanzado durante las negociaciones.
El comité diferencia su situación de otro conflicto abierto
El comité de empresa recuerda que las brigadas forestales gestionadas por Tragsa forman parte del operativo de prevención y extinción de incendios de la Comunidad de Madrid, aunque la gestión de la plantilla corresponde a la empresa pública.
Asimismo, se distingue del conflicto que afecta a otro grupo de alrededor de 60 bomberos forestales públicos adscritos al Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, después de que el Gobierno regional anunciara que estudia posibles vías administrativas y jurídicas en relación con su actuación durante la emergencia.
Según la información difundida, estos profesionales denunciaron que permanecían en la Dirección General de Emergencias de Las Rozas sin vehículos ni herramientas para incorporarse a los incendios, mientras que el Ejecutivo autonómico calificó su comportamiento de "inadmisible" al considerar que actuaban al margen de la cadena de mando. Los trabajadores rechazaron esa interpretación y sostuvieron que reclamaban medios para poder incorporarse al operativo.